La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congeló las cuentas del empresario Gerardo Sánchez Zumaya, quien aspiraba a la gubernatura de San Luis Potosí por Morena-PT, y huyó del País, reveló Alberto Anaya, dirigente del Partido del Trabajo.
El líder petista acusó a la UIF de obligarlo a renunciar a sus aspiraciones políticas y aseguró que actualmente se encuentra en el extranjero como un perseguido político.
Personas físicas y morales de la red del empresario potosino empezaron a promover amparos contra el bloqueo de sus cuentas en las instancias judiciales.
Registros oficiales indican que ya hay demandas de dos empresas vinculadas con Sánchez Zumaya, así como de seis involucrados en una presunta red de factureros, que han sido vinculados al Senador morenista, Adán Augusto López.
Grupo Mineral & Logistic (GML) promovió el pasado 2 de octubre un amparo contra la UIF.
Vínculos notariales de Tabasco
La empresa fue constituida en 2014 con un capital de 50 mil pesos, pero en diciembre de 2025 exhibió un cheque por 400 millones de pesos para elevar capital social ante el Notario Público 4 de Tabasco, Manuel Alejandro Cachón, vinculado a Adán Augusto López y su ex Secretario de Seguridad, Hernán Bermúdez Requena, líder de La Barredora.
Unos días después, GML comenzó a recibir contratos de Pemex.
En 2025, el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) y Pemex pagaron facturas por más de 2 mil 800 millones de pesos a otras tres empresas fantasmas ligadas a Sánchez Zumaya.
En la red operó Héctor Manuel Portales Ávila, hoy testigo de la FGR en la acusación contra Roberto Blanco Cantú, “El Señor de los Buques”.
Portales es familiar de Sánchez y ha detallado, ante la FGR, los acuerdos de “El Señor de los Buques” con el crimen organizado y autoridades, así como pagos de sobornos para operar el huachicol fiscal.





