Fitch podría degradar la calificación crediticia de México si observa una escalada significativa de la carga de la deuda y el País “pierde” el rumbo de la consolidación fiscal.
“Seguimos pensando que México se encuentra en grado de inversión, seguimos pensando que presenta características propias de un grado de inversión”, sostuvo Shelly Shetty, managing director y Head de Soberanos para las Américas y Europa Emergente de Fitch Ratings.
“¿Qué podría cambiar nuestra opinión? Claramente, si se diera una situación en la que hubiera una escalada significativa de la carga de la deuda de México, si el Gobierno pierde el rumbo en materia de consolidación fiscal, si observamos que el Gobierno no es capaz de consolidar sus cuentas públicas y la deuda en relación con el PIB (Producto Interno Bruto) empieza a dispararse, entonces eso podría suscitar inquietudes”.
Riesgos para la calificación
Comentó que la nota también podría bajar si se produce una crisis económica grave o una recesión importante, ya que esa situación puede ejercer presión sobre los indicadores crediticios “y eso también puede suscitar inquietudes”.
En abril pasado, la agencia ratificó la calificación crediticia de México en BBB-, con perspectiva estable.
Sin embargo, advirtió que la perspectiva de la calificación dependerá de la trayectoria del crecimiento económico y de las finanzas públicas.
Aunque la estabilidad macroeconómica y el crecimiento de los fondos de pensiones son fortalezas significativas, existen importantes puntos débiles en el perfil crediticio de México que podrían derivar en un cambio de perspectiva, señaló la analista.
Factores que preocupan a Fitch
Uno de ellos son las débiles perspectivas de crecimiento económico.
Otro es la baja puntuación en materia de gobernanza y las rigideces estructurales en el ámbito presupuestario, donde destaca una base de ingresos más reducida y déficits elevados, señaló al participar en el foro Fitch on Mexico 2026.
Dijo que es alentador observar cierto progreso en la consolidación fiscal, aunque en los últimos años se han registrado desviaciones respecto de los objetivos fijados.
La analista comentó que la recaudación del Impuesto Sobre la Renta (ISR) ha sido un poco inferior a lo previsto, quizá debido a un crecimiento económico más débil, lo que está afectando la captación por este gravamen.
Además, indicó que observan un crecimiento muy fuerte del gasto en transferencias sociales y en apoyos como los otorgados a Pemex.
En términos de crecimiento económico, enfatizó, México va rezagado en comparación con otros mercados emergentes.
Añadió que reformas como la del Poder Judicial, que están afectando la inversión, son uno de los factores que explican el bajo crecimiento económico del País y que, aunque se lanzó el Plan México, aún existe una gran incertidumbre en torno a su ejecución.





