El sector logístico enfrenta un incremento en sus costos operativos, derivado de los retrasos ocasionados por obras carreteras, el deterioro vial, ajustes en casetas y problemas de seguridad en distintas rutas del país, señaló Soraya Garduño Abdalá, directora de Administración y Planeación Estratégica de Gadas Logistic.
La representante de la empresa explicó que, aunque no registran robos de carga de manera mensual, sí han enfrentado dos incidentes en los últimos dos años. Esta situación ha obligado a fortalecer medidas preventivas como la planeación de horarios, salidas en convoy, monitoreo permanente de rutas y una mayor coordinación con los clientes.
“Tenemos que tomar providencias, manejar ciertos horarios y reforzar estrategias con los operadores. También depende mucho del giro de la empresa; nosotros transportamos principalmente material peligroso, que resulta menos atractivo para la delincuencia”, indicó.
Protocolos buscan reducir riesgos
Garduño Abdalá señaló que la empresa cuenta con certificaciones, protocolos de seguridad y revisiones constantes durante los trayectos, lo que contribuye a disminuir riesgos. No obstante, reconoció que existe preocupación en el sector por el incremento de los robos de carga en el Bajío y en diversas carreteras del país.
Respecto a las obras en la carretera federal 57 y la zona de Palmillas, explicó que los tiempos de traslado hacia Querétaro se han visto afectados de manera considerable. Un recorrido que antes tomaba cerca de una hora puede extenderse hasta dos o tres horas cuando coinciden obras, accidentes o tráfico en horas pico.
Estos retrasos carreteros generan impactos económicos por un mayor consumo de combustible, desgaste de las unidades, incremento de emisiones contaminantes y afectaciones en la programación de entregas. Estimó que el gasto en combustible puede aumentar alrededor de un cinco por ciento en determinadas rutas.
Aumentan gastos de operación
La directiva añadió que las malas condiciones de algunos tramos carreteros también provocan daños mecánicos, ponchaduras, desgaste de llantas y fallas en sensores o mangueras. Explicó que una sola llanta para una unidad pesada puede costar alrededor de cinco mil pesos, sin considerar el traslado del personal de auxilio ni otras reparaciones.
Finalmente, destacó que, aunque mantienen una buena coordinación con la Guardia Nacional, las revisiones de documentación, permisos, carta porte y regulaciones para el transporte de carga son cada vez más estrictas, por lo que las empresas deben mantenerse en cumplimiento para evitar multas y retrasos adicionales.
Ante este panorama, el sector transportista considera indispensable mantener estrategias de prevención, invertir en mantenimiento y cumplir con la normativa vigente para reducir los impactos económicos derivados de la inseguridad y las condiciones de la infraestructura carretera.






