TAPETE TRICOLOR EN EL TEATRO DE LA REPÚBLICA

FOTO: SERGIO ARTURO VENEGAS RAMÍREZ
FOTO: SERGIO ARTURO VENEGAS RAMÍREZ

Llegó el día.

Los integrantes de la LIX Legislatura de Querétaro, protestaron como diputados de la era en que supuestamente se dará la Cuarta Transformación de México.

El Teatro de la República albergó la sesión solemne a la que no llegó el gobernador Francisco Domínguez, pero envió al secretario de Gobierno, Juan Martín Granados Torres en su representación.

Poco antes de las once de la mañana, afuera del recinto, los políticos se apresuraban para entrar.

Llegaron en grupos. Los magistrados del Tribunal Superior de Justicia arropaban a Antonio Ortega Cerbón, electo apenas unas horas antes como sucesor de Consuelo Rosillo en la presidencia a partir del 1 de octubre.

Llamó la atención -cosas de la moda- el pantalón negro de la magistrada Cecilia Pérez, con tres franjas a los costados, como los de la marca Adidas. Eso sí, con tacones.

Las entrevistas se daban al por mayor. El presidente de Morena, Carlos Peñafiel decía a este armero que en caso de que la Sala Regional invalide la elección de la capital, ya tienen a su candidato.

-Adolfo Ríos fue, es y será candidato de Morena a la alcaldía capitalina.

¿Pero el PES ya no existe, tendría que ser por Morena?, soltó el reportero Ulises Villar.

-Claro que nos daría muchísimo gusto que se viniera a Morena. Las puertas están abiertas para él, insistía Peñafiel.

Por allá, en otro “chacaleo”, el panista Michel Torres, muy sonriente, soltaba la noticia: “Seré el coordinador de los diputados de mi partido”. Y explicaba que tras una intensa negociación se llegó a ese acuerdo y se concretará una vez que se procese la solicitud de licencia de José Báez, a quien también relevó en la presidencia del PAN.

PRIMERA FILA

Ya adentro del histórico Teatro de la República, los saludos de siempre. Palmadas en la espalda que de tan sonoras,  han de doler.

Platicaban largo el general de la XVII Zona Militar, Carlos César Gómez López con el secretario de Educación Alfredo Botello.

Por allá, con su protagonismo de siempre, el diputado Antonio Zapata.

Colmilludo y experimentado en grandes ligas, el legislador del Verde Ecologista, Jorge Herrera, manejaba el bajo perfil, hasta que en su discurso exigió que Querétaro no sea tierra de delincuentes. En su butaca, el Fiscal del Estado, Alejandro Echeverría nomás se revolvió. A su lado, el comandante Gómez, que apenas cruzó palabra con él, ni se inmutó.

Los que no dejaron de platicar desde el inicio del acto, eso sí, en cortito, fueron el alcalde entrante de la capital y el saliente, Luis Bernardo Nava y Enrique Correa.

Y tocó hablar a la diputada del PRI, Karina Careaga Pineda. A pesar de que se le informó que contaba con 5 minutos cada fracción legislativa, la tricolor utilizó 13.

13 minutos en los que puso el tapete priísta a la actual administración:

“Le expreso al Señor Gobernador que coincidimos en que Querétaro es un Querétaro en donde seamos iguales. Iguales ante la ley. Iguales ante las oportunidades. Iguales ante el porvenir.”

Y como ha sido la línea discursiva y operativa del partido que no ha sabido ser oposición, subrayó:

“El Grupo Parlamentario del PRI desde este momento se suma al esfuerzo de construir la igualdad”.

A unos metros, el también diputado priista Hugo Cabrera hacía gestos. Estaba como… entre encabronado y sorprendido.

Atrás, en el graderío, el presidente del PRI, Juan José Ruiz, asentía cada línea leída por Careaga.

La diputada independiente, Connie Herrera fue la primera en hablar desde la tribuna. Lo hizo bien. Seguramente, esta joven cuyo padre fue alcalde de Pinal de Amoles, se sintió orgullosa al mencionarlo junto con su madre e hijos, presentes en el teatro.

Y Mauricio Alberto Ruiz Oláes, coordinador de Morena en la Legislatura, mandó mensajes a los presentes:

“A partir de este momento, con la responsabilidad que implica el pertenecer a un movimiento alineado con las resistencias civiles pacíficas, como lo es Morena… tenemos presente que todas las luchas nos antecedieron y trabajamos de manera coordinada por dignificar la vida de los que menos tienen.

“Trabajamos por forjar el presente y el futuro de nuestros jóvenes, no los mantengamos ajenos de las causas, de nuestros pueblos indígenas y su cosmovisión original, demos un paso contundente por lograr la equidad social, reconozcamos los derechos de todos que hoy gozamos, que son derechos que no nos los han regalado. Nuestros derechos los hemos conquistado y pueden estar seguros que los vamos a defender”.

Y no dejó pasar la oportunidad para hacer un  “llamado a todas las fuerzas políticas desde hoy, que van a ser parte del Poder Legislativo estatal, a todos los Poderes del Estado que vamos a representar y que vamos a trabajar en labor conjunta, con el único objetivo de servir a las y los queretanos que han depositado su confianza en nosotros para hacer crecer nuestro bello estado”.

Finalizó: “No me puedo despedir, sin antes hacer una necesaria petición de justicia, a cuatro años de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, seguimos con una clara consigna ¡Vivos se los llevaron, vimos los queremos!”

Desde las galerías, simpatizantes del movimiento, hicieron el coro. 

EL MÁS SALUDADO

Llegó Gilberto Herrera a las 11:04 de la mañana. Tomó su lugar en la primera fila y saludó a los que acercaban. Lo flanqueaba Luis Bernardo Nava y la diputada federal, Sonia Rocha.

En la misma fila, muy discreta, la rectora de la UAQ, Tere García Gasca escuchaba a los nuevos y no tan nuevos diputados ofrecer recursos, hablar de educación. Seguramente se los recordará en alguna reunión.

Luego llegó el momento de la protesta. Juan Martín Granados y la presidenta del TSJ, Consuelo Rosillo, atestiguaron.

Del gobernador, ni sus luces.

POR: SERGIO ARTURO VENEGAS RAMÍREZ

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