El 25 de septiembre de 1983, cerca de 7,500 corredores salieron del Autódromo Hermanos Rodríguez rumbo al Monumento a la Revolución. Nacía, sin saberlo del todo, una de las grandes tradiciones deportivas de la capital: el Maratón de la Ciudad de México. Detrás de esa idea estaba Sandalio Sainz de la Maza, entonces al frente de la promoción deportiva del Departamento del Distrito Federal.
Cuatro décadas después, la carrera sigue llenando Reforma y el Centro Histórico cada año. Pero limitar su historia a “el creador del maratón” es quedarse con la página más citada de un expediente mucho más extenso, que va del ajedrez de élite a las negociaciones para traer la Fórmula 1 a México.






