La celebración de San Juan Bautista, conmemorada cada 24 de junio por la Iglesia católica, conserva una importancia especial para las comunidades queretanas debido a su significado religioso y su relación con las tradiciones vinculadas al agua y las lluvias, señaló el vocero de la Diócesis de Querétaro, Martín Lara Becerril.
El sacerdote explicó que San Juan Bautista ocupa un lugar privilegiado dentro del calendario litúrgico, ya que es uno de los tres personajes cuyo nacimiento es celebrado por la institución, junto con Jesucristo y la Virgen María. Destacó que su relevancia radica en haber sido quien presentó a Jesús ante el pueblo como el Mesías prometido.
“San Juan Bautista es el único profeta que le fue concedido presentar al Cordero de Dios delante de los hombres, como el Mesías”, afirmó Lara Becerril.
Añadió que esta figura representa el enlace entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, por lo que su presencia resulta fundamental dentro de la tradición cristiana.
“Yo considero que Juan del Bautista es como la bisagra, que cierra el Antiguo Testamento y abre el Nuevo Testamento, entonces él está como a la mitad de ambos testamentos y de ahí la gran importancia que tiene”, expresó el vocero diocesano.
El vocero recordó además que la imagen de San Juan Bautista está estrechamente ligada al agua debido a que realizaba bautismos en el río Jordán. Por ello, en distintas regiones del país y particularmente en comunidades con vocación agrícola, la fecha suele asociarse con la llegada de las lluvias y la esperanza de un buen temporal para el campo.
El significado del agua y las festividades en las comunidades queretanas
“El tema del agua, San Juan del Bautista, él bautizaba con agua del Jordán y esto lo hace ser muy particular con respecto al tema del agua, no solamente del bautismo, sino el agua que nos viene del cielo”, comentó el sacerdote Lara.
En Querétaro, la festividad de San Juan Bautista permanece arraigada en diversas comunidades y parroquias que lo tienen como santo patrono, donde cada año se realizan celebraciones religiosas y actividades tradicionales que forman parte del patrimonio cultural y espiritual de la entidad.






