La Diócesis de Querétaro consideró que la presencia de comerciantes ambulantes en las inmediaciones de templos del Centro Histórico no representa una afectación sustancial para las celebraciones religiosas, aunque reconoció que puede generar algunas molestias durante los horarios de entrada y salida de los recintos.
El vocero de la Diócesis de Querétaro, Martín Lara Becerril, explicó que los vendedores permanecen en la vía pública y no ingresan a los templos, por lo que las actividades litúrgicas no se ven interrumpidas.
“Es una afectación irrelevante que no afecta el proceso de la celebración. Los ambulantes no entran a los templos”, señaló.
Lara Becerril consideró que la problemática del comercio ambulante no es reciente y afirmó que desde hace aproximadamente 20 o 30 años las autoridades municipales han buscado alternativas para ofrecer espacios establecidos a los comerciantes.
Búsqueda de alternativas comerciales
Entre los sitios que mencionó se encuentran el mercado artesanal de la calle Allende, así como un espacio ubicado en la calle Independencia y otras alternativas como carritos para la venta de productos. De acuerdo con el vocero, también se han realizado acercamientos directos entre autoridades y vendedores para conocer sus necesidades y plantear opciones.
“Ha habido muchas opciones. E incluso de uno a uno. Es decir, de autoridad a la persona que vende, de uno a uno, para entender su situación y ofrecerles opciones”, afirmó.
Sin embargo, el vocero señaló que el conflicto no puede analizarse únicamente desde la perspectiva del comercio en la vía pública, debido a que entre los vendedores se encuentran artesanos de pueblos originarios, para quienes la actividad representa también una relación con su tierra y sus tradiciones.
En este sentido, llamó a los artesanos a participar en la búsqueda de soluciones y aprovechar los espacios de diálogo con las autoridades. “A cooperar. A cooperar con lo máximo que se pueda”, expresó.
Acuerdos mutuos
Lara Becerril reconoció que algunos comerciantes consideran que permanecer en la vía pública les permite tener mayor visibilidad ante los visitantes, mientras que un espacio cerrado podría reducir el flujo de compradores.
Ante esta situación, el vocero de la Diócesis consideró necesario mantener conversaciones que permitan tomar en cuenta las necesidades de las distintas partes involucradas.
“Yo creo que hay que entrar en diálogo sincero. Y donde se trate de todos, entendernos a todos”, concluyó.






