Sabino Medina

DESDE LOS BALCONES

Rusia: Lev Yashin,  volvió a brillar

Le nombraban la “araña negra” por su habilidad en la portería mundial del futbol; era un obrero de Moscú, nacido en 1929 y desde esa condición se alzó en su fama de grande y extraordinario jugador.

En la inmediatez del futbol profesional, Rusia al parecer no tenía oportunidad alguna de ganarle a España, frente a sus portentos consagrados en el campo del futbol y en la cotización mundial en euros.

Fue casual que me encontrara con el televisor prendido y con el juego Rusia España en oportunidad de irse alguno de ellos a semifinales.

Dos estilos, dos técnicas de jugar diferentes, diríamos que opuestas. España con su profesionalismo y sus maneras técnicas de conjunto e individualmente depuradas y harto lucidoras.

Rusia con el futbol seco de conjunto y casi sin individualidades destacadas y reconocidas en el mundo del futbol; pero con un junto de conjunto cerrado, defensivo y en ocasiones con serios intentos de perforar la portería española.

Se veía imposible que Rusia derrotara a España y los comentaristas no desperdiciaban ocasión para hacer resaltar las destreza de unos y la opacidad de otros,

España era todo en el futbol y casi inderrotable y no lo fue esta vez.

Yo recordaba la historia de la Segunda Guerra Mundial, cuando Rusia se halló de espaldas a su propio destino y logró defender la Patria, imponiéndose a la maquinaria de guerra alemana, dotada de mejor armamento, con tanques cuyo blindaje no podían penetrar la artillería de los defensores.

La famosa defensa escalonada: esto es resistir una primera posición, para luego pasar a la siguiente y a la siguiente, sin siquiera intentar una contraofensiva. Esto mismo pasó en el futbol en este memorable encuentro en donde España intento todo, le salía bien todo, juego que al final decidieron los porteros y el mejor fue el ruso.

Veamos sino el gol parado con el píe, cuando todo la horizontal del portero está tendida al lado opuesto y hay que rechazar el tiro con píe. ¿Suerte? ¿Casualidad? ¡Técnica y voluntad de ganar y nada más!

Yo que no he sido aficionado al futbol y poco conozco, doy cuenta de mis observaciones y veo que la historia y el pasado de una nación también juegan y cuentan, razones no le faltaron al León Tolstoi, cuando en “la paz y la guerra”, puso en su lugar al soberbio Napoleón el Grande; 50 años después el general Ignacio Zaragoza pararía a los franceses en Puebla. ¿A poco no?

Los pueblos que  están casi siempre de espaldas, al final se alzan victoriosos y esto también acontece en todos los órdenes.  Así lo indican los acontecimientos.

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