Sabino Medina

DESDE LOS BALCONES

La economía política ausente en las cornadas electorales

En Pamplona, España, se divierte la gente seguida por los toros que le sueltan por las calles a la turbamulta que huye de su propia diversión.

Hablar de política arrancada de su base social y económica, es como jugar a procrear familia en probeta y una y mil cuestiones genético civiles que hoy posibilita la medicina sofisticada y las leyes civiles asociadas a ella, donde los sexos se intercambian unos por otros. o se hacen dos en uno sólo.

Lo política electoral es una especie de la política en general y, ésta, a su vez, un derivado de la conjunción social de la economía política capitalista que subsume el trabajo, la esencia vital, las fuerzas naturales vivas del hombre, al capital vuelto dinero, una cosa extraña y nada natural del hombre.  “la naturaleza no creó bancos..” dice alguien por ahí.

En fin, sin más rodeos pretendidamente teóricos, hay que ver que las embestidas electorales son eso, cornadas simples o graves, según sea el tamaño de la cornada y la imprevisión de su falta de agilidad de quien o quienes la reciban.

La política es el nivel oficial de la lucha de clase; entiéndalo quien pueda y como quiera.

Si una clase o una fracción de la misma ha logrado imponer su propia praxis económica en favor de la acumulación mundial; lo de menos es que algunos pocos o muchos lo entiendan o no.

Hoy ponen el grito en el cielo, quienes se sumaron a la acción de internacionalizar, al buen tun tun el valor del petróleo, la renta del mismo, a la par que otras ramas de la producción y a las propias fuerzas productivas. A  la fatalidad geográfica se suma una inventada fatalidad histórica naturalmente si ésta se expresa en dinero, en dividendos especulativos accionarios etc.

Pedimos al Estado justificación y explicación de todo lo electoral, de sus formas democráticas, enajenadas estas formas a las nuevas relaciones de apropiación internacional de países enteros como México.

El PAN y el PRD y demás agrupamientos vendieron su progenitura política por un plato de lentejas parlamentarias  y con ello jugaron a su suerte histórica-

¿De que pueden quejarse ahora, cuando los cuernos electorales los levantan por los aires y los toros del poder de los vencedores siguen o sigan de largo?

Ni modo que digan que su aquiesencia al Fobaproa, a los Bingos, a los Casinos y al juego de abalorios de las privatizaciones fueron cosas que no advirtieron, que jamás divisaron desde su horizonte estrecho en donde todas las derechas sociales fracasan tarde que temprano.

Antes de entrar en el análisis de particularismo, que también tienen su importancia, conviene recordar que unos y otros no han entendido su condición de medianías políticas, de mediadores que hemos sido del oportunismo de izquierda y  de derecha. en que naufraga hasta el propio Vargas Llosa con todo y su lauro Nobel de literatura, literatura simple al fín y al cabo.

Vamos a ver, a vivir y a sufrir muchos agarrones y desgarrones electorales, algunos hasta quizá cruentos. ¡Que Maquiavelo nos agarre confesados. Pues ese sería uno de los espíritus que nos pudiera descifrar el drama que se vive a las orillas del Golfo de México, en  donde se pagan las cuentas del agua que no beberemos jamás, pues está más salada que las arenas de Texas y Nuevo México.

Como no estamos fetichizados con firmas disque independientes, ni alienados a encuestas, mejor aguardamos a la realidad que pase y nos convenza de la adversidad de nuestro destino social común.

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