RICARDO MONREAL / LA GUERRA FRÍA Y EL ARMA HUMEANTE

CAMBIO DE RÉGIMEN

La razón primordial de ser del Estado, debe ser siempre la búsqueda del bienestar común. Bajo esta visión, el individuo debe tomar un segundo plano en pro del colectivo. Hoy, en Estados Unidos, parece que el Gobierno ha dejado de velar por el bienestar de sus propios ciudadanos, desde las más altas políticas de Estado, hasta la cotidianeidad.

En el Siglo XX quedó claro cómo el actuar de un Estado afectaba la vida y la viabilidad de todos los demás, hoy en pleno Siglo XXI, podemos ver cómo el actuar de una sola persona, mediante las redes sociales así como las plataformas mediáticas, puede ser determinante. El dos de agosto se hizo oficial la salida de Estados Unidos de un tratado para restringir la proliferación de armas, suscrito con la entonces URSS en 1987. Días después, un tiroteo cometido por un actor solitario, deja más de una docena de muertos, incluyendo ocho ciudadanos mexicanos, en una tienda de mayoreo en Texas.

El primero refiere a la decisión de un individuo, criticada por todos los expertos y conocedores del tema armamentista. La decisión nos remonta a las épocas de la Guerra Fría, periodo sufrido alrededor del mundo, posterior al fin de los enfrentamientos bélicos en Europa. El deseo de abandonar el tratado nace de la lógica de que Estados Unidos es un país que no tiene por qué hacer compromisos; que puede y tiene derecho a continuar expandiendo su armamento, su poderío técnico.

El segundo, refiere también a la decisión de un individuo, que ha sido impulsado por esta misma retórica de colocar el egoísmo sobre el bienestar colectivo. La reiterada inacción del Gobierno estadounidense ante la proliferación de las armas en su país, ha permitido no solamente que sucedan más de 250 tiroteos en el país en lo que va del 2019, pero también, que su máximo líder electo, opte por abandonar un tratado fundamental para la promoción de la paz a nivel mundial.

El problema con que el Gobierno estadounidense no vele por el bien común de sus ciudadanos, es que hoy, tanto el Estado como el individuo actúan de maneras que repercuten en el resto de la orbe.

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