Estados Unidos canceló hoy las visas de jueces, altos funcionarios y empresarios de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, a quienes acusa de corrupción, vínculos con el narcotráfico o conspiración contra sus respectivos Gobiernos.
La medida, implementada por el Departamento de Estado, alcanza también a los familiares directos de los sancionados. Entre las figuras afectadas se encuentran magistrados de la Corte Suprema, fiscales, altos mandos policiales, una senadora colombiana y un magistrado del primer juzgado constitucional de Lima.
La retirada de visados forma parte de las acciones de la alianza Escudo de las Américas, una iniciativa creada por el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en marzo de este año. El comunicado oficial advierte de forma directa que “los funcionarios extranjeros corruptos ya no pueden entrar libremente a Estados Unidos” y califica estas conductas como una amenaza a la seguridad regional.
“Esta política restringe la expedición de visas para los ciudadanos extranjeros que socaven a un gobierno elegido democráticamente mediante actividades de corrupción o narcotráfico en nuestra región”, añadió la dependencia federal.
Contexto político en los países andinos
Las sanciones ocurren en un escenario de alta volatilidad política en Sudamérica. Bolivia se mantiene bajo estado de excepción tras semanas de protestas; Colombia cuenta con un nuevo mandatario, Abelardo de la Espriella, alineado a Washington; Ecuador enfrenta una guerra interna contra las bandas criminales apoyada por tropas estadounidenses; y Perú acaba de concluir un tenso proceso electoral presidencial.
Los líderes que integran el Escudo de las Américas ratificaron la aplicación de estas medidas colectivas durante una reunión celebrada la semana pasada, en el marco de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.





