El gobierno de Estados Unidos atribuyó este viernes a su política hacia Venezuela el levantamiento de las restricciones a diversos sitios web de medios de comunicación en el país, tras años de bloqueos.
El encargado del Departamento de Estado para Latinoamérica, Juan Pablo Segura, afirmó en redes sociales que el desbloqueo de los portales forma parte del plan de tres fases de la administración de Donald Trump para Venezuela (estabilización, recuperación y transición democrática del país) tras el secuestro de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
“El plan de tres fases de la Administración Trump continúa dando resultados. Ayer, el acceso a muchos portales en línea volvió a estar disponible en Venezuela tras años de censura. Esto es una señal contundente de que seguimos avanzando en Venezuela después del 3 de enero”, escribió el funcionario.
Conatel comienza a levantar restricciones
La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) de Venezuela comenzó a levantar este jueves las restricciones a diversos sitios web de medios de comunicación, entre ellos la Agencia EFE, bloqueada desde 2025, tras el inicio del segundo ciclo de diálogo entre el chavismo y la oposición, donde está previsto abordar la libertad de expresión.
Entre los portales que recuperaron el acceso figuran también la revista colombiana Semana, bloqueada desde 2024; y los medios locales El Pitazo, AlbertoNews, Monitoreamos, Runrunes y Crónica Uno, restringidos desde 2020; Caraota y El Estímulo, desde 2021, y El Carabobeño, desde 2023.
Desde que Estados Unidos secuestró y depuso a Maduro en Caracas, la administración de Trump ha respaldado al nuevo gobierno de Delcy Rodríguez, hasta entonces vicepresidenta, y ha restablecido las relaciones diplomáticas con Venezuela, rotas desde 2019.
Uno de los principales ejemplos del acercamiento entre Washington y Caracas se produjo recientemente con el anuncio de un acuerdo petrolero que permitirá a Estados Unidos controlar una quinta parte de las reservas de crudo venezolanas.
Sin embargo, el pacto ha suscitado recelo en sectores que consideran que al gobierno de Trump sólo le interesa el petróleo y que no está impulsando activamente una transición democrática en Venezuela.





