Reinventa Corral de Comedias

¡Salud, maestro!: Paco Rabell, captado este martes en el comedor de su teatro. FOTO: SERGIO ARTURO VENEGAS ALARCÓN
¡Salud, maestro!: Paco Rabell, captado este martes en el comedor de su teatro. FOTO: SERGIO ARTURO VENEGAS ALARCÓN

“Hay Corral de Comedias y don Paco para rato” afirma el primer actor Paco Rabell, a sus 84 años y 38 cumplidos ayer del teatro familiar de Venustiano Carranza, que piensa reinventar en 2019 para abrirlo a las demás compañías artísticas entre semana y hasta poner una tasca, un rincón bohemio y una sala adicional para obras de formato pequeño.

Así lo comparte a PLAZA DE ARMAS, El Periódico de Querétaro, acompañado de su esposa Anita y del nieto Jerónimo Rabell, cabeza de la tercera generación, y primos Arguelles, venidos de Pachuca Hidalgo. Nos ha traído hasta él su nieta Flavia, estupenda actriz, que apoya por ahora en la recepción y, como la mayoría de la familia, hace de todo, a la usanza antigua.

De gran ánimo luego de habérsele colocado un marcapasos el 19 de octubre en el Hospital Siglo XXI de la Ciudad de México, Paco Rabell, el también fundador de los Cómicos de la Legua, recibe enfundado en un jorongo para el frío y su clásica boina vasca.

Ni rastros de la embolia de hace un año. Está animadísimo y desde su silla de ruedas ordena el programa para enero, con la exitosa comedia “Se caso Tacho con Tencha la del Ocho”, con 18 años en cartelera, que se presentará los días 11, 12, 25 y 26, además de “Arsénico” el 18 y 19.

Le encanta hablar de “Tacho”. “La hicimos en el Museo de Arte de Sao Paulo y ¡en el Vaticano!” También le gusta mucho “Venecia”, programada para febrero, bajo la dirección de Eduardo Granados.

Pionero del movimiento teatral de Querétaro junto con el inolvidable Hugo Gutiérrez Vega, el maestro Paco Rabell habla de la época en que sólo había dos compañías: Los Cómicos y La Familia, pero no le preocupa la creciente competencia de grupos y teatros, sino que le anima. “Queremos que las mejores compañías usen nuestro foro entre semana, anticipa, para impulsar la vida cultural de nuestra ciudad”.

Todo en la casona de los Rabell, a donde llegaron en 1941, cuando había sólo 30 mil queretanos y apenas tres coches estacionados en esta calle.

Aquí nos recibe con una botella de vino –para brindar por la Navidad- y varios platones con quesos y carnes frías, atendido por Jerónimo Rabell, personaje del “d

Decadente Chow”.

Originarios de la culta Cadereyta, en donde tenían orquesta y grupo de teatro, mientras los de Ezequiel Montes criaban ganado, los Rabell vinieron a Querétaro para que los niños estudiaran y fueran algo en la vida.

Paco, licenciado en derecho por la UAQ, quería ser actor. Se hizo abogado y tuvo la suerte de coincidir en la Escuela de Derecho con Hugo Gutiérrez Vega, nombrado director de difusión por el rector fundador Fernando Díaz. Ahí, como ya se ha contado aquí, comenzó, realmente, todo.

-CORRAL DE COMEDIAS

Recapitulando.

Paco se ha puesto la piel de centenares de personajes, pero entre todos su preferido es El Corregidor. Luego de él lo hizo Wilfrido Murillo. También Luis Rabell. A” Wilfrido le inhibe que yo lo vea”. Me pones nervioso, ca… le dice.

También entre sus favoritos está Guillermo Tell tiene los ojos tristes. “Lo llevamos a la Olimpiada Cultural en México. Me gusta mucho Malcom contra los Eunucos. Muy buen actor y músico, Aurelio que salía en esa obra de ciego”.

Me faltaron muchos de Shakespeare, se conforma, pero hicimos Sueño de una noche de verano, es lindísima.

Una cosa que lo fascinó ver en México fue aquél Tiempo de Campeones, dirigido por Rafael López Miarnau. Has de cuenta que era la selección nacional de teatro, con Carlos Ancira y Héctor Bonilla.

Héctor actuó más tarde en el Corral de Comedias, igual que los Bichir, Chachita, Lechuga y muchos más.

Pero la de Héctor es su anécdota favorita en ya 38 años del Corral.

-Vino Bonilla, estaba lloviznando y le dimos la función a él. Se sentó y le dimos la carta de teatro y dijo esto es una maravilla, teatro a la carta. Escoja la que quiera. Y escogió Sancho Panza en la Ínsula Barataria. Acabando se subió al escenario y me dijo ya me creaste la necesidad de actuar en este patio. Escoge la obra, dame el papel que quieras y yo lo hago. Y me leyó el pensamiento, ¿con qué te pago, cabrón? Se me queda viendo así y me dice no te cobro ni un centavo. En esa época yo estaba muy clavado con el teatro español. Hicimos el Gran Teatro del Mundo, de Calderón de la Barca. Con él haciendo el Mundo.

AQUÍ ILUSTRE SENADO

Revela que la frase de Aquí Ilustre Senado termina el teatro y comienza la vida… la hizo Rubén Torres, casado con Margarita Ramos, hermana del poeta de La Cruz, Mario Arturo Ramos, “El Gato”.

Rubén era reportero de espectáculos, bajo las órdenes de Raúl Velasco. Era de esos muchachos que se juntaba con nosotros. Él me presentó con Raúl Velasco y le dijo que yo iba a picar piedra al Distrito Federal. Raúl respondió pues habrá que ayudarle. Y Raúl, “pues yo dijera”.

Habla Paco de los políticos. Han venido todos los gobernadores. Nos han tratado muy bien los políticos. Al primero que vimos fue Álvaro Larrondo. Eso va a ser muy bonito para Querétaro, tu trabaja y yo te ignoro. Igual Nacho Paulín, tesorero de Camacho, que también nos ignoró. Y luego René Martínez.

Hoy tenemos muchos grupos teatrales en Querétaro.

-Los muchachos de La Carcajada, buenos amigos nuestros, se quejan de eso. No hay envidia. Coca y ellos hablan bien de nosotros. Hay muchos teatritos. Estamos rodeados, dicen. Son como 14. Saturado. Está bien.

Hay auge cultural. Querétaro, es una ciudad culta. Al Corral acuden todos. La clientela, mitad y mitad de queretanos y turistas. Los de aquí vienen cuando tienen visitas.

El record lo tiene Se casó Tacho con Tencha la del Ocho.

¿Qué le falta a Querétaro?

La compañía estatal de teatro con una estructura formal.

Ese es un viejo sueño, pero por lo pronto está presto a reinventar su Corral de Comedias, con tasca, rincón bohemio y sala para teatro de formato pequeño.

¿Hay Corral para rato?

¡Y don Paco para rato! Responde y levanta su copa para brindar por la Navidad, el año nuevo y los planes de crecimiento.

POR: SERGIO ARTURO VENEGAS ALARCÓN

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