Raúl Castellanos Hernández

MADURO ¿DICTANDO LECCIONES DE DEMOCRACIA?

Del zócalo a los Pinos

Nicolás Maduro, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, el mismo que sigue los dictados de un “pajarito” que le habla al oído, al que asume como el espíritu de su mentor y hacedor Hugo Chávez; recién frente al diferendo que enfrenta con la OEA –Organización de Estados Americanos- que debate las condiciones de deterioro político, económico, social y de Derechos Humanos en que se encuentra la nación del Libertador Simón Bolívar, Antonio José María de Sucre, Francisco de Miranda, Rafael Urdaneta, Santiago Mariño, Josefa Camejo y tantos héroes más; le cruzo una llamada al presidente Peña Nieto, para comentar sobre la posición de México frente al proyecto de resolución que se debatía intentando dar cauce de solución a la crisis humanitaria y de gobernabilidad que vive ese país.

De lo tratado y quizá alentado por el recuerdo del “comes y te vas” que le receto el esposo de la señora Martha a Fidel; ya en reunión de ministros y de frente a las cámaras de televisión –no hay que olvidar que por ahí en el país productor de reinas de belleza el Estado tiene el pleno control de los medios- realizo una crónica de su conversación; en la que le “hizo un llamado” a que abandonará “la política de agresión, de intervencionismo, ilegal, inaudita contra el pueblo de Venezuela”.

Dijo haberle dicho a Peña “le tiendo mi mano presidente Peña Nieto para que juntos vayamos a luchar por la solidaridad y el apoyo a todos los migrantes mexicanos de Estados Unidos y vayamos a denunciar el muro que quieren construir en la frontera de ambos países”; agrego haberle propuesto formar un frente para la defensa  de los migrantes de México, Centroamérica, el Caribe, pues considera que se trata de una agresión contra toda América Latina.

Ya en plena ruta hacia el monte cuestiono la actitud de México contra Venezuela, a cuyo Embajador ante la OEA definió como la “la punta de lanza de la agresión y el intervencionismo” mientras –el gobierno de Peña- “no defiende a sus inmigrantes”; y concluyo “como puedo explicar esto ante los pueblos de  México y del mundo, cuando ha sido agredido México por la construcción de un muro, cuando todos los días capturan mexicanos y son deportados como si fueran delincuentes…!Venezuela ha salido en la defensa del pueblo mexicano!”

Como se advertirá a Nicolás Maduro podríamos aplicarle sin el menor rubor aquella conseja que apunta “dime de qué careces y te diré de qué presumes”; o en su caso, viéndolo, como lo vimos en el noticiero de Denisse Mearke congratularnos de que “el burro este dictando conferencias magistrales sobre las orejas”; Maduro forma parte de esa élite de personajes, redentores de izquierda que se han convertido en aprendices de dictadorzuelos bananeros, que en nombre de la “democracia” con inspiración stalinista restringen libertades, violan derechos humanos y confeccionando “Constituciones a su medida” aspiran a perpetuarse en el poder; caso más emblemático Daniel Ortega de Nicaragua, a quien solo le falta ungir a su caballo como sucesor al más puro estilo de Calígula.

Sin embargo, yendo más al fondo de los temas abordados –por el que habla con el “pajarito”-  habría que hacer algunas acotaciones; la primera y lo lamento, Maduro tiene razón cuando cuestiona la débil por no decir nula iniciativa del gobierno mexicano para articular una defensa real, nacional y a la vez global, de nuestros connacionales en Estados Unidos; ese es un déficit histórico incuestionable con el que cargara por los siglos de los siglos Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray.

Segundo, si bien los organismos multilaterales juegan un papel relevante en la construcción de equilibrios geopolíticos, no siempre miden con la misma vara y en ocasiones se ven limitados por intereses de sus miembros para alcanzar acuerdos reales ante situaciones concretas de violaciones a sus principios rectores y al régimen constitucional de cada país; así sucedió el pasado martes cuando no pudo ser aprobada una resolución que establecía plazos concretos para la celebración de elecciones y la libertad de los presos políticos, además del cese a la represión de opositores al régimen de Maduro y se respete la institucionalidad de la Asamblea Nacional; el debate fue ríspido y marcado por la agresividad del representante de Venezuela y sus aliados.

Sobre lo sucedido Nitu Pérez Osuna escribió “como venezolana siento vergüenza por el bajo nivel del representante del oficialismo Samuel Moncada, por sus insultos e intolerancia, pero sobre todo por ocultar que en Venezuela ocurre una grave crisis humanitaria que ghace que los ciudadanos busquen en los basureros algún desperdicio que llevar al estomago para saciar así el hambre”.

“El tema sobre la violación generalizada de los Derechos Humanos, cíviles y políticos por parte del régimen de Maduro, fue también evadido por Moncada, ante esto, no puedo menos que condenar, una vez más, a quienes traicionan a los venezolanos secuestrándonos el presente y condenándonos a la miseria; han sido ustedes señores embajadores, testigos este martes de lo que vivimos los ciudadanos venezolanos todos los días, solo que allá –en la reunión de la OEA- el embajador venezolano no sacó las armas para reprimirlos y aquí el régimen lo hace continuamente”.

“Sin embargo y como lo dibujara alguna vez el poeta y escritor y político venezolano, Andrés Eloy Blanco ‘es inútil que los hombres luchen por detener la marcha de las conquistas democráticas, ellas se impondrán a ellos y a nosotros, porque esas reinvindicaciones son el camino, son la verdad y son la verdad porque son la vida”.

Sin duda al pueblo venezolano le esperan horas aciagas, de lucha y sacrificio; es un pueblo que padece persecuciones, hambre, encarcelamientos, muerte y silencio; en cuanto a México, sumidos en el inmediatismo electoral da la impresión de haberse extraviado el rumbo; habrá que seguir luchando por el país que queremos.

¿Alguien puede asegurar que esto ya está decidido?.

RAUL CASTELLANOS HERNÁNDEZ / @rcastellanosh

 

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