Rafael Cardona

  Rafael Cardona  

 

EL CRISTALAZO

Un fantasma recorre México…

 

 

Si, ya lo sabemos. Es un terrible y frecuente lugar común, pero valga la pena usarlo en esta ocasión. Repitamos aquella frase del manifiesto comunista de 1848 en la cual se advierte:

 

“…Un espectro se cierne sobre Europa: el espectro del comunismo. Contra este espectro se han conjurado en santa jauría todas las potencias de la vieja Europa, el Papa y el zar, Metternich y Guizot, los radicales franceses y los polizontes alemanes…”

 

Si hacemos un cambio en los personajes diríamos: un fantasma recorre México, el fantasma del populismo “Moreno”, y en su contra se han conjurado en Santa Jauría (Santa Alianza, dicen otras traducciones), todas las potencias de la vieja sociedad… aun cuando algunas ya no militan  con la misma enjundia de años anteriores.

 

En lugar de Metternich y Guizot podríamos mencionar a Miguel Ángel Yunes como radical francés y a Felipe Calderón ocuparía el sitio de los “polizontes alemanes”.

 

Pero el caso simple: las amplias posibilidades electorales de Andrés Manuel López Obrador, obligan a muchos a embestirlo desde ahora, cuando resulta ser el único candidato definido desde hace mucho tiempo.

 

Pero así como hay quienes lo agreden –hay columnas de prensa cuya destilación opositora raya en la paranoia y sobre cuyos autores no diré ni media palabra–, otros hay cuyo olfato les indica hacia donde soplan los vientos de su beneficio, como es el caso del senador Miguel Barbosa, quien ha hecho un licuado de olvido y se ha bebido todas sus descalificaciones anteriores contra el caudillo de Morena a quien señala como el ungido y halla en su futura generosidad el camino hacia la Puebla de todos sus ensueños.

Sean como sean las cosas hay un hecho simple de reconocer: la política  mexicana hoy tiene como centro, al menos en la materia electoral, a Morena. Una vez más el ojo del huracán es la pasmosa seguridad y serenidad de López Obrador quien mira en torno suyo los vientos agitados y es la pieza fundamental de todas las estrategias. Es el enemigo a vencer y en torno de esa idea e mueven las piezas de los demás.

 

Muchos creen la historieta de un AMLO domesticado y atemperado. Yo lo veo exactamente igual.

 

Si bien las cuestiones tácticas y estratégicas pueden ser otras, la finalidad es la misma: instaurar un régimen de acuerdo con sus convicciones, manías, tradiciones, usos y costumbres. Un político de esas características no resistiría el cambio: se mimetizaría con el orden conocido, y diluiría su oferta en un mar de similitudes. Si cambia, desaparece. Por eso no lo va a hacer.

 

Y mientras Morena se convierte en un polo de atracción, el PRD se empantana más y más. Su oferta política oscila entre la deserción y la desilusión.

 

TRUMP

 

El mensaje de Donald Trump en el Congreso americano –celebrado y admitido por una enorme mayoría de republicanos y silenciosos, no podía ser más desalentador para quienes desde un principio han sido objeto de su posicionamiento en los más duros círculos de la política americana.

 

No hizo sino estimular el chovinismo, la violencia, el lenguaje excluyente y anunciar la institucionalización de los “méritos” de ingreso a los Estados Unidos. Ese es otro muro, invisible, quizá, pero más efectivo.

 

El proceso detección, selección, expulsión es un  agravio permanente a la dignidad de las personas, tanto como ese fichaje inclemente en sus aduanas y puestos de ingreso, al cual todos hemos sido sometidos: las huelas digitales, el iris, la pupila.

 

Donald Trump está convirtiendo ese país en un enorme Guantánamo.

 

Así lo hace notar “La vanguardia”, un diario catalán de prestigio cuyos lectores no tiene  el peligro en la frontera. Hasta allá llega el miedo.

 

“…Primero continuó identificando inmigración y delincuencia –“mientras hablamos, estamos eliminando pandillas de narcotraficantes y criminales que amenazan a nuestras comunidades”- y luego planteó la propuesta de forma más ambigua.

 

“Creo que es posible una reforma migratoria real y positiva, siempre y cuando nos enfoquemos en los siguientes objetivos: mejorar los empleos y los salarios de los estadounidenses, fortalecer la seguridad de nuestra nación y restablecer el respeto a nuestras leyes…”

 

Y esta es una advertencia aterradora:

 

“Hemos perdido más de una cuarta parte de nuestros empleos en la industria desde que se aprobó el Tratado de Libre Comercio de américa del norte (TLCAN) y hemos perdido 60.000 fábricas desde que china se unió a la organización mundial del comercio en 2001″.

 

Y por desgracia eso no se resuelve atacando a Luis Videgaray.

 

 

 

 

Comentarios

Comentarios