STRIKE 1
¿Qué está pasando en Morena? Es una pregunta que seguramente muchos se hacen después de observar los acontecimientos de los últimos días. Porque, como dice el viejo refrán, pareciera que ahora los patos le tiran a las escopetas. El caso de Rubén Rocha Moya resulta difícil de explicar desde la lógica política tradicional. El gobernador de Sinaloa, quien solicitó licencia después de que autoridades de Estados Unidos formularan graves señalamientos en su contra por presuntos vínculos con el narcotráfico —acusaciones que él ha rechazado—, decidió regresar a ejercer la gubernatura después de 112 días de ausencia. Hasta ahí podría argumentarse que se encuentra dentro de sus facultades legales. El problema es político: lo hizo aparentemente por decisión propia y sin consultar previamente ni a la dirigencia de Morena ni, según se ha informado, a la presidenta Claudia Sheinbaum. Y ahí comienza lo verdaderamente interesante. Resulta que siempre no vuelve a ser Gobernador, vuelve a pedir licencia al congreso de Sinaloa por tiempo indefinido, “se echó pa´atrás”, como popularmente se dice, resintió la presión, pero es algo que muestra que Morena está dividido, que la Presidenta Sheinbaum no tiene todos los hilos del país. Entonces la pregunta ya no es qué pasará con el gobernador de Sinaloa. La verdadera pregunta es: ¿quién manda hoy políticamente en Morena?
BOLA 1
Otra pregunta es por qué tanta ambigüedad en los mensajes de Morena. Nadie parece querer pronunciar directamente el nombre de Rocha Moya, pero abundan las expresiones de desaprobación. ¿Por qué no hablar con claridad? También quedan interrogantes: ¿a quién consultó Rocha antes de regresar y de volver a pedir licencia?, ¿quién le recomendó hacerlo y con qué objetivo? Es inevitable preguntarse si buscaba recuperar el fuero ante posibles acciones provenientes de Estados Unidos, ya no funcionó en ese sentido, entonces, ¿qué buscaba? Y aparecen más especulaciones: ¿tomó realmente solo la decisión?, ¿existe alguna relación con el retiro de la visa a Andy López Beltrán?, ¿podría Rocha ser el siguiente episodio de una historia mayor? Son demasiadas preguntas y muy pocas respuestas. Quizá algunas claves estén más cerca de Tabasco y Chiapas que de Sinaloa.
BOLA 2
Ya que estamos de preguntones, ¿qué opinión tendrá ahora el senador Gerardo Fernández Noroña? Fue de los pocos que salió a defender la decisión de Rocha Moya frente a Ricardo Monreal. Con el escenario cada vez más complicado, valdría la pena preguntarle si mantiene su postura. ¿Y ahora qué dice, senador?
STRIKE 2
Mientras tanto, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, participó en Buenos Aires en la Conferencia Internacional para el Control de Drogas, donde el director de la DEA, Terry Cole, lo elogió públicamente y lo calificó como un “socio de confianza” de Estados Unidos. Resultaría ingenuo pensar que, en una reunión privada entre ambos responsables de combatir al crimen organizado, no se abordaron algunos de los asuntos más delicados de la relación bilateral. ¿Estuvo el caso de Rubén Rocha Moya sobre la mesa? No lo sabemos. Pero la pregunta es inevitable. Y entonces surge otra: ¿tendrá algo que ver esa reunión con la sorpresiva decisión de Rocha de regresar inmediatamente al gobierno de Sinaloa? Quizá alguien sabía que era momento de recuperar posiciones.
BOLA 3
Seguramente en la semana conoceremos la posición de los integrantes de la 4T queretana al tema de Sinaloa; estoy seguro de que todos marcarán su distancia con el tema, ya que es imposible respaldar algo que no se entiende como es este tema. Solamente tengo mis dudas de la posición de Gilberto Herrera, que solo por llevar la contraria es capaz de todo.
STRIKE 3… PONCHADO
Y mientras tanto, en el pueblo todo parece estar en calma. Ya se “bateó” la designación del que muy probablemente será el candidato del PAN a la gubernatura hasta finales de septiembre; en octubre vendrán los aspirantes a las presidencias municipales y, para cerrar el menú, en noviembre los legisladores. Aquí nadie se adelanta demasiado porque el reloj político lo trae Mauricio Kuri, quien hasta ahora ha logrado que los panistas mantengan las ansias bajo control y las escopetas guardadas. Claro, eso es en Querétaro. En otros estados seguramente veremos destapes mucho antes, porque cada rancho tiene sus propias reglas y sus propios acelerados. Por ahora, los suspirantes queretanos tendrán que seguir sonriendo, saludando y, sobre todo, esperando turno.







