La Escuela de Bachilleres de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) prepara la implementación de un operativo de revisión de mochilas en sus planteles, luego de la alerta generada por una supuesta amenaza de tiroteo difundida la semana pasada, informó su director, Anghellus Medina López.
El directivo detalló en entrevista que este esquema aún no entra en vigor, debido a que se encuentra en proceso la construcción del consentimiento informado que deberán firmar madres y padres de familia, con el objetivo de no vulnerar los derechos de los estudiantes.
“Estamos generando desde el marco legal una operación mochila (…) Esta operación mochila por supuesto que tendrá, para no violentar derechos humanos y derechos de los jóvenes adolescentes, un consentimiento informado de parte de los papás, para que podamos tener todas las debidas precauciones; pero también, repito, sobre todo nos interesa muchísimo el tema de la seguridad de nuestros jóvenes”, dijo.
Precisó que la revisión será aleatoria y sorpresiva, y que se contempla iniciar formalmente con el arranque de una nueva generación, a fin de facilitar la recopilación de autorizaciones.
“Estamos todavía esperando porque tenemos que visitar a todos los padres de familia de los dos mil 500 alumnos que están en la prepa Norte y casi nueve mil en todo el estado. (…) como entra la nueva generación, también aprovechar para que los padres de familia de esta nueva generación firmen los consentimientos informados porque sí son varios entre ellos. Esta parte de la revisión de las mochilas, obviamente de forma aleatoria y sorpresiva”.
Como parte del fortalecimiento de la seguridad, también se analiza la instalación de arcos detectores de metales en los accesos a los planteles, aunque el director reconoció las limitaciones de este tipo de medidas. “De igual manera se están cotizando arcos de seguridad o arcos detectores de metales para que los alumnos ingresen. Si bien actualmente hasta un lápiz pudiera ser un arma, la cuestión es también trabajar desde nosotros como institución y también involucrando a los padres de familia”.
Sobre el origen de la alerta, Medina López indicó que se trató de un único caso registrado la semana pasada, cuando una alumna difundió un comentario en tono de broma que generó pánico entre la comunidad escolar. “No podemos permitir y no podemos tolerar ese tipo ni siquiera como broma. (…) de broma en broma, podemos generar algún caos”.
Ante este hecho, la institución activó de inmediato sus protocolos y dio aviso a las autoridades. Asimismo, comentó que la alumna recibió una sanción de tres días de suspensión por generar alarma y dar continuidad a la difusión del mensaje en redes sociales.





