Martha Anaya

Martha Anaya

ALHAJERO

Mikel para dirigir al PRI

Cuando aún transcurrían las campañas, había quienes se preguntaban –priistas particularmente- por qué había “fuerzas” que empujaban tanto a Mikel Arriola en la capital del país.

La pregunta venía al caso porque había momentos en que parecía haber mayor interés en proyectar la candidatura de Mikel que la de José Antonio Meade en la Ciudad de México.

La respuesta que daban al principio en el equipo del ex director del Seguro Social tenía cierta lógica: Que apoyando a Arriola apoyaban a Meade puesto que así le impedirían a Andrés Manuel López Obrador sumar los votos que requería de la Ciudad de México para ganar la elección presidencial.

Con el paso de las semanas, los tricolores en la capital se dieron cuenta de que les sería complicadísimo lograr su objetivo. Abrazaron entonces los temas más conservadores –contra el aborto y contra la adopción por parte de parejas del mismo sexo, entre otros- y subieron el tono del discurso de Mikel, al grado de escucharlo en los debates decir cosas y adoptar tonos realmente desagradables.

Los puntos que le significaron al candidato del PRI en la Ciudad de México tales actitudes sirvieron, sí, para revivir a un partido semi muerto, pero hasta ahí.

La burbuja que vivieron –o que se inventaron-, al punto de asegurar que el priista ya había empatado a Alejandra Barrales, candidata del Frente; y que la elección incluso se había ido ya a tercios en la CDMX, no fue más que una ilusión (o una burda mentira).

Tan lejanos de la realidad estaban como cuando aseguraban que esta ciudad, la Ciudad de México, No era progresista.

Los números que muestra hoy el PREP con el 97% de las actas computadas, dan cuenta clara de su error: Claudia Sheinbaum (Morena), 47%; Barrales (PAN, PRD, MC), 30.9%; Mikel (PRI), 12.9%.

El conservadurismo y el discurso de odio del priista, de poco sirvieron. Si acaso, para volver a mostrarnos que el PRI perdió por completo los valores que alguna vez defendió y que bien valía sumirse en la oscuridad por unos cuantos puntos.

Con tal panorama y ante estos resultados uno pensaría que la vida política de Mikel poco futuro tendría, al menos en el PRI. Pero no…

Resulta que los tecnócratas –los mismos que impulsaron a los candidatos ciudadanos para que los abanderaran- quieren apoderarse del partido. Y su candidato para dirigir el PRI nacional es, ni más ni menos, que el pelotari. Sí, Mikel Arriola, a quien a pesar de los pesares los tecnócratas en el poder consideran “un gran candidato”.

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NO PERMITAMOS QUE NOS ANIQUILEN.- El priismo de base ya pegó el grito en el cielo ante las intentonas que ven de quienes buscan apoderarse del partido, comenzando por la clase dirigente y algunos gobernadores.

La corriente Democracia Interna, encabezada por Ulises Ruiz, volvió a la carga con otra misiva en la que dice:

“Nunca en la historia del PRI la soberbia de una dirigencia inepta influenciada por el grupo en el poder había ocasionado tanto daño, habían ofendido tanto al priismo. Ahí están los resultados que no permiten lugar a la duda.”

Por tanto, convocan “a la clase política a actuar con dignidad, para impulsar la vuelta del Partido a los militantes” y evitar “que un grupo, por influyente que sea en este momento, lo secuestre y pretenda utilizarlo, como ha sucedido, para satisfacer intereses personales.

“No, no podemos permitir que sigan haciéndole daño a nuestra organización, que la aniquilen”, escriben.

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GEMAS: Obsequio de Andrés Manuel López Obrador: El Estado Mayor Presidencial no desaparecerá, se incorporará  a la Secretaría de la Defensa por completo.”

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