Marcos, “pequeño Mussolini”

Queretanos de prosapia celebraron la decisión de la delegación del INAH de impedir la invasión del Jardín Guerrero. FOTO: PDA
Queretanos de prosapia celebraron la decisión de la delegación del INAH de impedir la invasión del Jardín Guerrero. FOTO: PDA

Vecinos del Centro Histórico celebraron la decisión de la delegación del INAH de impedir la invasión del Jardín Guerrero con una maqueta escultural sobre la ciudad, proyectada por la administración del alcalde Marcos Aguilar Vega, a quien el urbanista y arquitecto Gonzalo Ruiz Posada llamó “el pequeño Mussolini de Querétaro” por ser un “dictadorzuelo”.

También la diputada electa por Morena, Fabiola Larrondo, avaló la orden de Rosa Estela Reyes, representante del Instituto Nacional de Antropología e Historia de preservar la plaza pública como un espacio para la convivencia de los ciudadanos y no como museo.

 Con ellos estuvo de acuerdo doña Pilar Pérez de la Peña, hija del filósofo Antonio Pérez Alcocer, a favor de la conservación de los sitios tradicionales de la capital queretana, más allá de modas e ideas supuestamente innovadoras.

Otros queretanos de prosapia, como los maestros universitarios Francisco Perrusquía y Gustavo Larrondo, en conversación con PLAZA DE ARMAS, se pronunciaron por defender los jardines para el disfrute de las familias.

Reunidos en el Jardín Guerrero, coincidieron en la necesidad frenar cualquier acción oficial que atente contra el patrimonio arquitectónico y cultural de la ciudad y plantearon que el INAH ya no permita más ocurrencias.

Gonzalo Ruiz Posada, arquitecto, dijo que en los parques sólo debe haber jardines y bancas para la reunión de las familias y estuvo de acuerdo con la funcionaria federal –con la que se entrevistó al conocer la noticias- en suspender la obra de Marcos, pero no le parece la idea de colocar la maqueta en la Alameda Hidalgo, otro lugar casi sagrado.

Señaló que el único lugar para poner eso es el propio Centro Cívico o hacer otro museo para colocar información sobre la historia de la ciudad con todas las referencias gráficas, pero que se respeten los espacios públicos.

Criticó las ocurrencias y decisiones dictatoriales del alcalde Marcos Aguilar, al que llamó “pequeño Mussolini” que ha robado el foco incluso al gobernador, con un gasto obsceno en el culto a su personalidad. Ruiz Posada, permanente defensor de la ciudad, consideró esto de la maqueta como un mal colofón de uno de los peores presidentes que hemos tenido y que ha encabezado “un gobierno de maqueta”.

POR: SERGIO ARTURO VENEGAS ALARCÓN

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