Roberto Antonio Velázquez Nieto y Gabriela Cabrera Herbert
Quien iba a pensar, hace un par de décadas, que la primera robot en obtener derechos legales sería “Sophia”, un androide desarrollado por la empresa Hanson Robotics. En octubre de 2017, Arabia Saudita, un país musulmán, le otorgó la ciudadanía.
Convirtiéndola en el primer robot en el mundo con reconocimiento jurídico oficial. La posterior presentación de “Sophia” ante las Naciones Unidas generó un debate global sobre la ética y el derecho en la inteligencia artificial.
Ante este escenario, cobra primordial relevancia la primera intervención histórica del Papa León XIV sobre la inteligencia artificial, que se da en su primera encíclica titulada Magnífica Humanitas.
El documento aborda la regulación tecnológica y el impacto ético de la tecnología, exigiendo desarmar la “humanización” de la inteligencia artificial para evitar que se convierta en una herramienta de dominación y exclusión social.
El Papa León XIV, hablando ante el Colegio Cardenalicio poco después de su elección, señaló que su homónimo, León XIII, fue recordado como el Papa de la doctrina social católica y del compromiso de la Iglesia con la vida pública durante la Revolución Industrial del siglo XIX.
León XIII escribió la histórica encíclica Rerum Novarum en 1891, un texto de gran alcance que abordaba los derechos de los trabajadores, el salario justo y el derecho a la propiedad privada.
León XIV dijo a los cardenales que esperaba ofrecer la doctrina oficial de la Iglesia en respuesta “a otra revolución industrial y al desarrollo en el campo de la inteligencia artificial”. Firmó su encíclica el 15 de mayo de 2026, el mismo día en que se publicó Rerum Novarum 135 años antes.
El Papa León XIV ha identificado a la inteligencia artificial como su prioridad principal y es el primer pontífice y jefe de Estado de la Santa Sede en presentar personalmente una carta encíclica al mundo en la Ciudad del Vaticano.
León XIV supervisó la publicación de la carta de 235 páginas junto a Chris Olah, cofundador de Anthropic, una empresa de inteligencia artificial que ha estado en disputa legal con la administración de Donald Trump por el uso de su tecnología en operaciones militares y de defensa.
El primer Papa estadounidense emite una crítica al “transhumanismo”, la idea de que la tecnología puede ayudar a una persona a superar limitaciones físicas y biológicas como el envejecimiento, y al “posthumanismo”, que cuestiona la singularidad de los seres humanos y difumina los límites entre humanos y máquinas, como la robot Sophia.
La elección de Anthropic para la presentación de la encíclica refleja las tensiones persistentes entre el Papa nacido en Chicago y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha lanzado críticas contra el pontífice por su postura sobre la guerra en Irán. La administración Trump ha adoptado un enfoque de no intervención respecto a la regulación de la inteligencia artificial, posponiendo revisiones gubernamentales de nuevos modelos como el sistema Mythos.
Parafraseando a la teóloga Anna Rowlands, quien participó en la presentación de la encíclica: “Es el momento de hablar de la inteligencia artificial, es urgente”. Este texto es un grito de convocatoria, un llamado evangélico para construir juntos una civilización humana y oponernos a una cultura del mero poder.
Quizás León XIV esperará que su propio texto no sea simplemente leído y dejado en un estante, sino que sea un documento capaz de inspirar acciones significativas de la sociedad civil en el mundo.





