LA VIDA LOCA DEL CONTROVERTIDO EDIL

A las puertas del Louvre: Siempre interesado en la cultura. FOTO: ESPECIAL
A las puertas del Louvre: Siempre interesado en la cultura. FOTO: ESPECIAL

El controvertido alcalde reelecto de Colón, Querétaro, Alejandro Ochoa Valencia, tiene un largo historial de escándalos y excesos que han sido tolerados por su jefe político, el gobernador Francisco Domínguez y por el PAN, que lo ha arropado en su elección y reelección al frente del importante municipio.

En un breve recuento de los desencuentros de Ochoa Valencia, destaca lo suscitado en julio de este año, cuando se colgó de una de tantas giras de Pancho Domínguez al extranjero.

En esa ocasión, el edil lo alcanzó en Europa con toda su familia –dicen que para celebrar su triunfo en el proceso electoral que lo llevó a reelegirse-.

En redes sociales, el propio edil subió durante la semana del 16 al 23 de julio- fotos de su tour por París y Londres.

Su periplo coincidió con la gira que realiza en gobernador del estado con una nutrida comitiva, por lo que el edil decidió sumarse y retratarse con Francisco Domínguez y sus colaboradores para justificar el viaje.

Pero más tardo Ochoa en subir la foto con los funcionarios, que el área de comunicación del mandatario, en revelar la lista oficial de seis invitados en la que no está incluido.

Y es que como el alcalde panista gobierna el municipio donde se asienta una parte del Aeropuerto de Querétaro, seguramente se le hizo fácil incluirse en el show aéreo.

Acostumbrado a hacer lo que se le antoje sin que nadie lo pueda contener, ahora Ochoa Valencia dio cuenta de su visita a a la capital de Inglaterra. Desde el Fondo Eye de Londres, el queretano se tomó una selfie donde se observa el Big Ben en el fondo y también a dos mujeres en short.

Otra gráfica lo muestra en París, afuera del Museo de Louvre, donde se ve que ha ganado peso.

En otras fotos aparece acompañado por su esposa y tres hijos.

A principios de julio, tras ganar su reelección, se reveló un video donde el alcalde esta celebrando en San Miguel de Allende al lado de una joven con quien fue captado bailando y bebiendo sin ningún rubor.

TIENE HISTORIA

Pero no ha sido este el único escándalo: El 10 de octubre de 2016, Alejandro Ochoa Valencia pasó la noche oculto en un departamento del fraccionamiento Condesa Cimatario, en el Municipio de Corregidora, para evitar ser detenido por presunta portación de arma prohibida, resistencia a la autoridad y amenazas hechas contra policías federales.

Ese noche, el edil se enfrentó con los agentes por un incidente de tránsito ocurrido en la Avenida Candiles al circular a bordo de una camioneta Suburban blanca, en la cual iba consumiendo bebidas alcohólicas marca “NewMix” en compañía de una mujer identificada como “Laura”, e ir escoltado por otro auto modelo Sierra.

En otra ocasión, el 15 de enero de 2017, en un arranque, el alcalde se molestó porque el periodista Miguel Ángel Álvarez lo exhibió tuiteando en el Sport City. El presidente municipal le respondió con una foto de medio cuerpo en el que muestra su torso desnudo y agrede al reportero con comentarios homófobos.

Además, el panista ha sido acusado de opacidad y misoginia por la regidora de Colón, Adriana Reyes, quien emitió un comunicado el 19 de junio de este año en el que acusa que durante la sesión más reciente denunció la falta de transparencia, la ineficacia y simulación en los resultados de la Administración municipal de Colón, y enfatizó que el alcalde quien al verse exhibido en su ineficacia y constante falta en la rendición de cuentas, “responde con ataques misóginos y demuestra su naturaleza machista”.

Sostiene ella que al concluir la más reciente Sesión de Cabildo Alejandro Ochoa le dijo: “pobrecita, dígale al que le redacta los oficios, que le busquen porque no van a encontrar nada”; a lo que contestó: “los redactó yo”. Fue entonces -asegura la regidora- que después de una carcajada me dijo: “nombre, usted no tiene esa capacidad”, a lo que le respondió que esa era su opinión.

Este es el hombre al que no le salieron las cuentas a la hora de vender y comprar tierras en Colón, lo que causó al municipio un daño superior a los 40 millones de pesos.

POR: SERGIO ARTURO VENEGAS RAMÍREZ

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