Jerónimo Gurrola Grave

ANTORCHA CAMPESINA

En Querétaro falta vivienda para los pobres

La falta vivienda y sus condiciones precarias es sin duda uno de los problemas más graves de la gran mayoría de los mexicanos que los convierte en extranjeros en su propia patria. La gran demanda y los pocos recursos de la población empobrecida para satisfacer sus condiciones básicas derivado la falta de empleos y bajos salarios, hacen que estos necesiten de ayuda del gobierno, que nunca llega, para emprender la construcción o el mejoramiento de sus viviendas a pesar de que la constitución mexicana establece que toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa y ha sido tema de dos convenciones internacionales de la ONU que la señala como un derecho humano.

Hace unos días, Adán Gardiazábal García, delegado de sedatu en el estado, hablando a la prensa de los avances y los retos de esta dependencia, señaló que entre estos últimos destaca el de atender el problema de la tenencia de la tierra, ya que en Querétaro hay más de mil asentamientos irregulares que representa un incremento de diez por ciento en un período de dos años, y lo alarmante que resulta el hecho de que no exista vivienda económica en el estado para combatir el hacinamiento y rezago habitacional, pues su oferta es igual a cero, ya que en el mercado no se encuentran casas con un valor de 380 mil pesos o menos.

Gardiazabal García señaló que lo anterior se explica por el crecimiento urbano del estado y sobretodo de la zona metropolitana integrada por Querétaro, Corregidora, El Marqués y Huimilpan que han hecho que la tierra se encarezca y como consecuencia exista falta de desarrollo del segmento de bajos ingresos, es decir, de los trabajadores con percepción menor a 2.8 salarios mínimos.

Y sí, ciertamente, como consecuencia del movimiento migratorio que se da en busca de oportunidades para mejorar sus condiciones de vida, según el Consejo Estatal de Población, de otras entidades llegan un promedio diario de 63 personas, además de las familias campesinas del estado que emigran llevando a estas ciudades a incrementar rápidamente su población con el surgimiento acelerado de nuevos asentamientos, el encarecimiento de las rentas y el hacinamiento y la insalubridad en la gran mayoría de las familias de bajos ingresos.

La cifra de la falta de vivienda varía dependiendo de quien opine; se habla de un déficit de entre 12 mil y 25 mil viviendas. Según el Sistema Nacional de Información e Indicadores de Vivienda de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) hasta diciembre de 2017, la oferta de inmuebles para uso habitacional de Querétaro se compone de 26 mil 920 unidades. La escasez de tierra con las factibilidades de servicios y urbanización y el alza del impuesto de traslado de dominio y otros impuestos, son las causas por las cuales Querétaro presenta un déficit en la oferta de vivienda de interés social, según Jorge Paredes, director de la empresa de bienes raíces Realty World México.

Lamentablemente los gobiernos se han desentendido de esta garantía a pesar de que según la constitución deberían de establecer los mecanismos de apoyo para resolver esta necesidad. Por el contrario, han dejado esta responsabilidad a los voraces bancos que otorgan créditos caros para su adquisición, y a los propietarios de la tierra y arrendadores que lucran con el sueño de millones de familias de bajos ingresos para obtener un pedazo de tierra para construir su vivienda.

En Querétaro como en todo el país, la conducta irresponsable de los gobiernos para atender la falta de este elemental servicio para familias pobres llevará inevitablemente a la creación de más asentamientos irregulares carentes de servicios y agravará aún más los problemas sociales que a nadie conviene pues, por la falta de recursos se ven obligadas a asentarse, “amontonados”, en lugares lejanos, sin caminos, sin servicios e infraestructura provocando situaciones complicadas para el desarrollo de su vida diaria.

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