Desde septiembre pasado, en el Diario Oficial de la Federación (DOF) se difundieron las reglas que establecen que estos aparatos podrán usarse solo con fines educativos y en casos excepcionales.
En educación básica, se permitirá el uso de dispositivos ante emergencias personales, por motivos de discapacidad, accesibilidad, inclusión y necesidad de salud, así como para atender necesidades particulares y extraordinarias. Los celulares deberán dejarlos en casa o bien mantenerlos guardados durante toda la jornada, incluso en el recreo.
Para los docentes, el acuerdo señala que deberán ser ejemplo de uso seguro y responsable de los dispositivos.
Reglas para educación media superior y superior
En educación media superior, la SEP establece en el decálogo que se limitará el uso no pedagógico de los dispositivos durante la jornada, y que cada plantel definirá cómo hacerlo mediante consultas y acuerdos con su comunidad educativa.
Entre las opciones previstas está mantener los equipos guardados o retirarlos y depositarlos en un espacio bajo custodia de las autoridades; permitir su uso sólo en determinados horarios y espacios; impedirlo durante toda la jornada, o fijar días específicos para emplearlos como herramientas de aprendizaje.
En educación superior se fomentará el uso responsable y seguro de los dispositivos durante toda la jornada, conforme a los acuerdos de cada comunidad educativa y a las disposiciones de las autoridades e instituciones correspondientes.
Socialización de la medida con las familias
Durante días previos, se comenzaron a realizar asambleas con padres de familia, tutores y otros integrantes de las comunidades educativas para informar sobre disposiciones y construir acuerdos.






