Carlos Ricalde
Llegada al Palco
Querido Lector, le confieso, porque si no reviento, que como creí que ganaría México su anhelado quinto partido, invité esta vez al doble de amigos que caben en el palco. Desde luego que instalé otra TV para ver bien el partido y tener como música de fondo, el ambientazo de la raza en el estadio. Si se pudiera hacer una pequeña extirpación de 2 minutos, solo 2, al total de más de 100 minutos jugados, el resultado final hubiera sido México 2 – 1 Inglaterra! Pero no, la terca realidad, evidencia irrefutable, demostró que la “Selección Mexicana”, ¡jugó como nunca y perdió como siempre!
Primer Tiempo
Los dos goles consecutivos de Jude Bellingham a los 36’ y 37’, segundos más o segundos menos, sentenciaron el partido. Ese goleador vale 130 millones de euros, casi el total del valor de toda la “selección mexicana”! Lo demás ni llorar es bueno. Pero -me encantan los peros- sugiero que los próximos mundiales integren los grupos eliminatorios, por el monto de cada selección. Fue como si compitiera un Mercedes Benz contra un Vochito. Bueno, pero también debo reconocer que la culpa de la derrota fue mía, porque siempre que le voy a un equipo, irremediablemente ¡pierde! Debí apostar que Inglaterra ganaría. Ya ni modo. No solo se perdió este crucial partido, también la selección perdió el invicto en el Estadio Azteca, donde acumulaba 12 encuentros sin derrotas entre juegos amistosos, Copa Oro y adversarios mundialistas.
Segundo Tiempo
Hay mucho que decir de este segundo tiempo, pero lo principal fue, que la defensa de México que había desempeñado una labor impecable, flaquea de manera inesperada, al punto de que el rival, estando en desventaja numérica (11 mexicanos contra 10 ingleses), ¡les anotaron otro gol! Desde luego mereció atención especial el penal que permitió a Harry Kane establecer el 3 a 1, que yo digo que fue otra falla defensiva porque la provocó el Tala, o sea, el portero. Para varios analistas mexicanos, expertos en el fútbol, esa acción terminó como decisiva porque llegó cuando el partido parecía inclinarse a favor del equipo local tras la tarjeta roja con la que expulsaron al defensor inglés. En fin, el resto del partido, fue un asedio constante de los mexicanos y una defensa impecable de los ingleses.
Silbatazo Final
Terminó la gesta “deportiva” de México en el Mundial de la FIFA y también mi Opinión no Pedida sobre temas de fútbol. Así, solo me resta brindar un aplauso a favor del deporte y un tache al festejo desproporcionado de la afición, al grado de destruir con impunidad a su paso, celebrar con violencia y bailar sobre la muerte de jóvenes aplastados por la muchedumbre, hacer una orgía de alegría cuando la patria está casi de rodillas ante el crimen, la ostentación de indiferencia sobre el dolor de las Madres Buscadoras, entre otras graves desgracias que ocurren en el país. Por lo pronto cesaron las primitivas manifestaciones de júbilo con cornetas, matracas, tambores, bocinas de autos y ruidos de motos, de un tumulto que desbordó plazas, calles, bares y a las mismas autoridades. En fin, ojalá nunca vuelva a pasar esto o, mejor aún, que nunca la FIFA, que hace un descarado negocio, incluya a estadios de México en otro mundial.
Vestidores
1. No pasó inadvertido que el Rey de España estuviera en Guadalajara como un aficionado más apoyando a su selección y de paso saludar a la Presidenta de México.
2. En contraste el Rey de Inglaterra no vino al partido contra México para no enfriar las de por sí, sí, flemáticas relaciones con México.
3. ¿Cómo se verían en Palacio Nacional, Claudia y Carlos, platicando después del partido?
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