Inspectores de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) viajaron esta semana a México para inspeccionar las instalaciones de la empresa Taylor Farms que están vinculadas al brote de ciclosporiasis o diarrea explosiva registrado en ese país, reveló ayer The Washington Post.
Donald Prater, subcomisionado interino de la FDA para alimentación, confirmó al diario estadounidense que los inspectores ya se encontraban en la planta procesadora de lechuga y que tenían previsto acudir a los campos donde fue cultivada.
Urgencia de los expertos
De acuerdo con el funcionario, el agua utilizada en la agricultura es históricamente una fuente potencial de contaminación por cyclospora y que la FDA estaba “analizando cuidadosamente los datos disponibles para poder comprender qué pudo haber sucedido”.
Expertos en seguridad alimentaria y ex altos funcionarios de la FDA consultados por el diario coincidieron en que la agencia estadounidense tuvo que haber acudido a México apenas se conoció el brote, pues las condiciones que habrían contribuido a la contaminación pudieron haber desaparecido.






