- Fue un ilustre historiador, periodista, rector y abogado
- A propósito del encuentro de Rocha y Herrera en 2022
- Kuri, invitado especial en la embajada de EU, mañana
- Ayer estuvo en Contrafuego de Plaza de Armas; espérelo
-CERRO DE LAS CAMPANAS-
De memoria.
Este lunes se cumplieron 40 años de la desaparición de uno de los personajes de la segunda mitad del siglo XX queretano: José Guadalupe Ramírez Álvarez, octavo rector de la UAQ, gestor del Centro Universitario, fundador de Diario de Querétaro y director de Amanecer, su antecedente, además de cronista y autor de una veintena de libros sobre la historia local y nacional.
Murió el 18 de mayo de 1986.
Semanas antes, el 21 de marzo de ese año, un grupo de exalumnos lo visitamos en su casa de las calles de Escobedo luego de la conmemoración del natalicio de Benito Juárez. Estaba cerca del final, pero recibía con buen ánimo a sus “aguiluchos” como él llamaba a algunos de sus discípulos consentidos, entre ellos el entonces gobernador, exalcalde, exsenador y también exrector Mariano Palacios Alcocer, de quien se sentía muy orgulloso.
El Maestro, así con mayúsculas, muerto a los 66 años a causa de una leucemia que la maledicencia catalogó como Sida, es un personaje imprescindible no solamente para contar el siglo XX, sino para entender la queretanidad.
Último de 12 hermanos y guadalupano por destino –nació aquí el 12 de diciembre de 1920- el primer cronista estatal de Querétaro recibió esta encomienda, “la más bonita de todas”, del gobernador Antonio Calzada Urquiza, sin menoscabo de su paso por la rectoría de la Universidad Autónoma de Querétaro (1971-76).
La historia según Ramírez Álvarez se construye a partir de documentos y narraciones cuestionadas por la racionalidad, como la versión romántica sobre la fundación de Querétaro, con todo y el Apóstol Santiago trotando en el cielo mientras se trompeaban españoles e indios en una pelea arreglada por el comerciante Conín.
Sin embargo, sus textos escritos entre 1946 y 1986, nutren aún a los estudiosos para conocer a doña Josefa Ortiz de Domínguez, incorporada a la ceremonia del Grito por el presidente José López Portillo a sugerencia suya y renombrada como Josefa Ortiz Téllez Girón por doña Claudia Sheinbaum el año pasado.
José Guadalupe Ramírez Álvarez, víctima de habladurías que él alentaba y desafiaba por su estilo de vida incompatible con las reglas tradicionales, no ocultó nunca amores, rencores, devociones y orgullos. Era queretano, guadalupano, barroco y periodista.
Bajo esas divisas creó y dirigió el periódico Amanecer, enfrentándose al gobernador Juan Crisóstomo Gorráez en el movimiento del 58, hasta la obtención de la autonomía universitaria. Más adelante, en 1963, fundaría Diario de Querétaro, hasta la ruptura, dos años después, con el mandatario en turno, Manuel González Cosío, luego de organizar la fiesta de coronación de Xóchitl, un conocido homosexual.
En La Cañada.

Foto: Archivo
-BALA DE SALVA-
Lo último.
El fallido intento de hacer su propio periódico. No le faltaron ni inteligencia ni equipo, sólo el papel, entonces controlado por una paraestatal del gobierno. Artífice de su historia y personaje indispensable del siglo XX queretano, José Guadalupe Ramírez Álvarez, hijo de un modesto cambayero de San Miguel de Allende y de una mujer que vendía tamales y atole, predijo en un texto premonitorio “después de todo, algo de mi superará la muerte”.
En efecto, queda su obra, imperecedera, en la que destaca el Centro Universitario, construido en el Cerro de Las Campanas, a partir de un discurso pronunciado ahí precisamente, el 15 de mayo de 1972, ante el presidente Luis Echeverría Álvarez. Que así como Juárez, le dijo, ordenó lanzar fuego y metralla en esa colina, para acabar con Maximiliano y su imperio, “a él le correspondía ordenar que se lanzara cemento, arena, cristales, hierro, para construir aulas, porque ahí se iba a hacer nuevamente México”.
El primer mandatario aceptó. Y así, el 20 de septiembre de ese mismo año recibió a los representantes de alumnos y maestros de la UAQ en Los Pinos, en donde Ramírez Álvarez expuso que la máxima casa de estudios tenía tres mil alumnos y una superficie de seis mil metros cuadrados, dos metros por estudiante, como en los panteones. Echeverría lo interrumpió: “ya no necesita…ya no me diga más. Va a tener todo”. Y al modo: ¿Traen los planos? Sí. ¿Tienen los presupuestos? Sí. ¿Cuándo podemos empezar? Mañana. ¡Empiecen mañana!
La anécdota nutre el libro “El estilo personal de gobernar” de Daniel Cosío Villegas y es suficiente para reconocer la aportación de José Guadalupe Ramírez Álvarez, que en las memorias dictadas a su discípulo Pedro Jesús Montiel Cárdenas y publicadas por Juan Trejo Guerreo, afirmó orgulloso: “Porque indiscutiblemente, aunque lo nieguen, aunque lo que sea, han sido obra mía, el Centro Universitario y los periódicos de Querétaro, Amanecer y Diario”.
A la UAQ le heredó todo.
Hoy parte de sus cenizas reposan al pie del monumento a la Autonomía Universitaria y en un nicho del Panteón de los Queretanos Ilustres.
Honor a quien honor merece.
-BALA PERDIDA-
Mea culpa.
Ayer en esta Carrillera hubo dos datos “empastelados”, como decíamos antes en el periódico. La fotografía de primera plana del senador Gilberto Herrera Ruiz con el gobernador sinaloense Rubén Rocha Moya y el entonces líder de los diputados y hoy del Senado, Ignacio Mier Velazco, es del 5 de febrero de 2022 y no del 22 de agosto como se publicó. Y la otra: Se celebraba no el 95 sino el 105 aniversario de la promulgación de nuestra Carta Magna.
Y bueno, confirmadísimo que Rubén Rocha Moya obtuvo en la UAQ el grado de maestro en ciencias de la educación en agosto de 1991 con la tesis “Las Universidades Democráticas en México, El caso de la Universidad Autónoma de Sinaloa”.
A propósito, un estimado médico, me comparte más información sobre el hoy mandatario con licencia, requerido por la justicia de los Estados Unidos
Rubén Rocha Moya, como muchos morenistas inició su carrera en el PRI.
Fue nombrado subdirector nacional de Capacitación de la Dirección de Prestaciones Sociales y Económicas del ISSSTE en 2013. Lo recomendó el director Florentino Castro López, sinaloense también y a su vez se lo impusieron al director general Sebastián Lerdo de Tejada Covarrubias.
Rocha Moya manejó las guarderias, fue rector de la UAS y luego se volvió morenista, desde donde brindó al Senado y a la gubernatura de Sinaloa.
Lo demás ya es del dominio público.
-¡BAZUCAZO!-
La diferencia.
Mientras a algunos gobernadores les cancelan sus visas, el de Querétaro es invitado a los actos importantes en la sede diplomática de los Estados Unidos, nuestro principal socio comercial. Ahí, en la CDMX, estará mañana Mauricio Kuri junto al embajador Ronald Johnson. Y por cierto, lea este miércoles en Plaza de Armas la entrevista exclusiva con el mandatario estatal. Imperdible.
¡Contrafuego!

Foto: PDA





