El Gobierno federal canceló la licitación para construir un tramo de 82 kilómetros del Tren Querétaro-Saltillo, pese a que ya había recibido ofertas de empresas interesadas y estaba próximo a asignar el contrato.
La decisión se tomó luego de que un estudio determinara que la demanda inicial de pasajeros en el tramo San Miguel de Allende-Villa de Reyes no justifica la construcción de la doble vía prevista, con lo que se podría ahorrar alrededor de 15 mil millones de pesos en obras y mantenimiento, recursos que ya no se ejercerían antes de 2030.
La resolución de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI), notificada el 29 de octubre, podría obligar al Gobierno a indemnizar a los cuatro consorcios que presentaron ofertas, por los costos para prepararlas.
Las ofertas oscilaban entre 26 mil 865 y 28 mil 997 millones de pesos, y fueron presentadas el 13 de octubre por ICA, Grupo INDI, OHL y Calzada Construcciones, en asociación con China Railway International y otras firmas.
Otra cotización, mucho menor que las de las empresas, la presentó Arturo Hernández González, quien suele participar en estos concursos y también puede pedir el reembolso de sus gastos.
Cambio de estrategia a una sola vía
“Se determinó la viabilidad operativa de implementar una estrategia de desarrollo progresivo de la infraestructura ferroviaria que considere, en una primera etapa, la construcción de una sola vía contemplada con laderos estratégicamente ubicados entre la zona de repostaje de San Miguel de Allende y la zona de inspección cercana a la estación San Luis Potosí Industrial”, explicó la ATTRAPI sobre la cancelación.
Agregó que esto implica un “ajuste” de 126 kilómetros de doble vía originalmente considerada, y que la segunda vía será implementada conforme evolucionen las condiciones operativas y presupuestales.
El Tren Querétaro-Saltillo es el más caro de los cinco lanzados en este sexenio, con un presupuesto original de 312 mil 823 millones de pesos.
Reembolsos y asignaciones presupuestales
En octubre, la empresa Mota Engil ganó el contrato de 22 mil 407 millones de pesos para construir el primer tramo de 68 kilómetros, de Querétaro a San Miguel de Allende; actualmente, la ATTRAPI desahoga licitaciones para otros tres tramos que suman 165 kilómetros.
El Reglamento de la Ley de Obras Públicas establece los conceptos por los que las empresas que participan en una licitación cancelada pueden solicitar el reembolso de los gastos en que incurrieron, incluidos viáticos del personal que participó en las visitas a los sitios de obra.
“Costo de la preparación e integración de la proposición, que exclusivamente corresponderá al pago de honorarios del personal técnico, profesional y administrativo que participó en forma directa; el costo de los materiales de oficina utilizados; el pago por el uso del equipo de oficina y fotocopiado, y el costo por la impresión de planos”, es otro de los conceptos para reembolso.







