Francisco Javier Meré Alcocer, PH.D.

Francisco Javier Meré Alcocer

TEMPORAL

La Independencia de México

Septiembre es el mes de la patria en que celebramos y festejamos la independencia del país, independencia que se dio por una serie de circunstancias políticas y de antecedentes sociales de la época lo que originó una sangrienta guerra del 16 de septiembre de 1810 al 27 de septiembre de 1821 terminando con la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México y con la firma del Acta de Independencia.

Para entender la guerra de independencia debemos ubicarnos en las circunstancias políticas de la época. Recordemos que a mediados del siglo XVIII surgió en Europa, especialmente en Francia, Inglaterra y Alemania, un movimiento cultural e intelectual conocido como la Ilustración, que tuvo como fenómeno histórico, simbólico y problemático la Revolución francesa, llamado así por su finalidad de disipar las tinieblas de la sociedad mediante las luces de la razón, (el siglo XVIII se conoce como el Siglo de las Luces y del asentamiento de la fe en el progreso). Quienes creían en la Ilustración sostenían que el conocimiento humano podía combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía para construir un mundo mejor. La Ilustración influyó en aspectos científicos, económicos, políticos y sociales de la época. El pensamiento de la Ilustración se expandió en la burguesía y en una parte de la aristocracia mediante los nuevos medios de publicación y difusión, así como en  reuniones realizadas en las casas de gente adinerada o de aristócratas, en las que debatían de ciencia, filosofía, política y literatura.

La Ilustración impulsó a las Trece Colonias norteamericanas para su independencia de Inglaterra, lo que influyó en el inicio de la revolución en Francia, cuya clase pudiente estaba influenciada por la Ilustración, cuyos principios se basaban en la razón, la igualdad y la libertad. En España, la Ilustración coincidió con los reinados de Fernando VI y Carlos III, logrando la creación de las Reales Academias de la Lengua, de la Historia, de la Medicina y del Real Gabinete de Historia Natural (actual Museo Nacional de Ciencias Naturales).

La independencia de México tiene como marco la Ilustración y las revoluciones del siglo XVIII. Como resultado de la Revolución Francesa en 1789, los proyectos reformistas del reino de Carlos III de España, muerto en 1788, fueron cancelados ante el temor de que los acontecimientos franceses se propagaran a España por su sucesor Carlos IV, quien los sustituyó por el conservadurismo y la represión

Posterior a la ejecución de Luis XVI de Francia, España participó junto a las demás monarquías europeas en la Guerra de la Convención (1794-1795), siendo derrotada por la Francia republicana; El Primer Ministro Godoy modificó la política exterior española alineando a España con Francia por los dos tratados de San Ildefonso (1796 y 1800); colaborando España con Francia en su guerra contra Inglaterra de 1796-1797, y en su guerra contra Portugal (Guerra de Las Naranjas), lo que le proporcionó a España la población de Olivenza, poniendo la flota española a disposición de Francia para enfrentarse a Gran Bretaña en la batalla de Trafalgar en 1805 (guerra en la que España perdió su escuadra). La participación española en estas guerras agravó la hacienda pública, siendo incapaces los ministros de Carlos IV de atemperarla. Como resultado de los atropellos recibidos por los piratas ingleses apoyados por la corona inglesa contra naves francesas y españolas, se realizaron acuerdos comerciales de no comerciar con los ingleses entre varios países europeos, entre los que se encontraba Francia, España y Portugal, rompiendo Portugal los acuerdos al comerciar con Inglaterra lo que molestó a Napoleón.

El Primer Ministro Godoy autorizó a Napoleón Bonaparte ingresar a territorio español el 2 de Mayo de 1808, para invadir Portugal y repartirse sus tierras, lo que agudizó la descomposición de la Monarquía española, apartando días después el príncipe heredero, Fernando VII, a su padre Carlos IV del Trono tras el Motín de Aranjuez, poniéndose en su lugar. Carlos IV solicitó auxilio a Napoleón, quien aprovechando la debilidad de los Borbones españoles decidió ocupar también España.

Napoleón ordenó a Fernando VII regresarle la Corona a su padre Carlos IV, y después ordenó a Carlos entregarle la corona, nombrando Napoleón a su hermano José, como José I Rey de España (conocido como Pepe Botello), después Napoleón exilió a los Borbones en Bayona, Francia; este hecho ocasionó la rebelión del pueblo de Madrid, el levantamiento de las armas en toda España y que el pueblo español nombrara Juntas de Gobierno Autónomas, dando inicio la «Guerra de Independencia contra Francia» entre 1808 a 1814; el ayuntamiento de México, con apoyo del virrey José de Iturrigaray, reclamó la soberanía en ausencia del rey legítimo; la reacción condujo a un golpe de Estado contra el virrey y llevó a la cárcel a los cabecillas del movimiento. A pesar de la derrota de los criollos en la Ciudad de México en 1808, en otras ciudades de Nueva España se reunieron pequeños grupos de conjurados inspirados por la Ilustración y las revoluciones liberales de la última parte del siglo XVIII, que continuaron los pasos del ayuntamiento de México, como en Valladolid donde se reunieron varios criollos con la élite ilustrada para reflexionar acerca de las relaciones de España con sus colonias, siendo descubiertos en 1809 quienes fueron puestos en prisión.

Los cambios en la estructura social y política derivados de las reformas borbónicas, a los que se sumó una profunda crisis económica en Nueva España, generaron un malestar entre algunos segmentos de la población. Pero ¿Que Junta de Gobierno debía obedecer el Gobierno de la Nueva España? En respuesta a la pregunta los licenciados Francisco Primo de Verdad, Juan Francisco de Azcárate y el Padre peruano Fray Melchor de Talamantes, miembros del Ayuntamiento de México, declararon que ante la ausencia de los Príncipes Españoles prisioneros por Francia, en la Nueva España la soberanía debía ser ejercida por el pueblo, tesis que la Audiencia declaró herética y alborotada. José I cambió la autoridad española de la Nueva España por una francesa aumentando los impuestos.

En 1809, Don Miguel hidalgo y Costilla se unio en Valladolid a una sociedad que tenía como objetivo reunir un Congreso para gobernar la Nueva España en nombre de Fernando VII, preso en ese momento por Napoleón. Hidalgo en sus viajes a San Miguel y Querétaro, hizo amistad con el Capitán Don Ignacio Allende, con quien comentaba entusiasmado la posibilidad de buscar la independencia del país, ya que en la Nueva España comenzaba a agitarse la sociedad como consecuencia de la conmoción producida en la metrópoli por la invasión francesa y la rebelión del pueblo de Madrid. Al descubrimiento de los conjurados de Valladolid, se trasladaron a Querétaro, donde se reunieron Allende y otros más.

En Querétaro un grupo de intelectuales se reunieron en lo que llamaban Academias Literarias,  a las que asistían muchas personas, todos criollos, compartiendo la idea de sublevarse, reuniones encabezadas por el Presbítero Don José María Sánchez y por el Lic. Don Francisco Parra, que se celebraban en la casa del Pbro. Sánchez o en la del Lic. Parra, cuyo tema principal era la Independencia de México. A estas reuniones asistían los licenciados Don Manuel Lazo y Don Manuel M Altamirano, los hermanos Eleuterio y Epigmenio González, los capitanes Don Ignacio Allende, Don Miguel Lanzagorta, Aldama y Arias, Don Miguel Domínguez y Doña Josefa Ortiz de Domínguez, estando de acuerdo el Corregidor con los objetivos de la Academia, quien en ocasiones no asistía y permitía que su esposa se reuniera en la casa familiar con Allende para comentar al respecto.

El Secretario de la Junta, Mariano Galván y el capitán Arias, delataron la conspiración y al saber de ésta, la esposa del Corregidor, envió al Alcalde Ignacio Pérez a San Miguel el Grande a informar al capitán Allende que habían sido descubiertos, quien al no encontrarlo, junto con el capitán Aldama, se encaminaron hacia Dolores, para informar al Cura Hidalgo y al capitán Allende los acontecimientos. Allende encabezaba en Guanajuato un grupo de conspiradores que promovía la independencia del país, dentro de los cuales se encontraban los capitanes Arévalo y Aldama, los presbíteros Casas del Cerro, Castelbraque y Zamarrita.

Al saber la noticia del descubrimiento de la conspiración, el cura Miguel Hidalgo y Costilla, tocó las campanas del templo del pueblo de Dolores en la mañana del 16 de septiembre de 1810, para reunir a la gente del pueblo en el atrio del templo, y en compañía de Allende, Aldama y varios de sus seguidores, portando Hidalgo el retrato de Fernando VII lanzó el Grito de Dolores, aclamando y gritando “Viva Fernando VII Rey de España, muera el mal gobierno, muera el usurpador José Bonaparte”, posteriormente, en compañía de los reunidos, acudió a la cárcel del pueblo, liberó a los presos, reuniendo 300 hombres, quitó el mando a los españoles y partió a San Miguel El Grande en su camino hacia Guanajuato, incorporando a las gentes de los pueblos que pasaban. Cuando llegó a Atotonilco, tomó del templo una imagen de la Virgen de Guadalupe para usarla como estandarte en su lucha contra el mal gobierno usurpador de la corona española, llegando a la Alhóndiga de Granaditas que servía de fortaleza y almacén, presentando batalla a los europeos y se gestó el hecho heroico de “El Pípila”, el que con una losa sobre la espalda se protegió de las balas enemigas, atravesó la calle e incendió la puerta de acceso, permitiendo la entrada a los insurgentes, lo que les permitió la toma de Guanajuato. Hidalgo no habló de independencia, quien habló de independencia fue José María Morelos, al reconocer que si España no podía quitarse al gobierno francés, la América Mexicana no tenía por qué depender de la usurpada Corona Española. En septiembre de 1813, Morelos convocó al Congreso de Anáhuac en Chilpancingo para elaborar el Decreto constitucional para la Libertad de la América Mexicana, y elaboró el documento Sentimientos de mi Nación, cuyo artículo Primero señala: “Que la América es libre e independiente de España y de toda otra Nación, Gobierno o Monarquía, y que así se sancione dando al mundo las razones.

La Independencia de México fue la consecuencia de un proceso político y social resuelto por la vía de las armas, que puso fin al dominio español en los territorios de Nueva España (continuará). Comentarios al correo electrónico: [email protected]

Vista de la Plaza de Armas desde uno de los balcones de la Casa de la Corregidora. FOTO: ARCHIVO

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