Eugenio García Romero

INGENIERÍA HUMANA

ÁGUILAS NO GALLINAS 

Como colaborador de este importante diario queretano, comprometido con la sociedad y como docente y sobre todo como mexicano, ante la situación que estamos viviendo esgrimo el discurso que lleve a la motivación de mis lectores y oyentes, haciendo acopio de la naturaleza que como seres vivos racionales poseemos, buscando en el trabajo de los expertos, consulté uno que reúne los elementos para configurar literalmente las voluntades sociales de Plaza de Armas el periódico de Querétaro y las de un servidor. El presente artículo es, en parte, una reproducción de una de las más de 3500 conferencias dictadas por el Dr. Miguel Ángel Cornejo R. (qepd) en América, Asia y Europa en los foros de mayor relevancia internacional, lo que le destaca como de los mejores expertos en las materias de Liderazgo, Alta Dirección y Productividad.

Quiénes somos.- Reaccionar ante nuestra realidad social depende de aceptar nuestra realidad individual, en el inicio de la impartición de las asignaturas que me son encomendadas en la UAQ, me dirijo a mis alumnos señalando que se encuentran estudiando Derecho, Psicología, Criminología o bachillerato, en primer lugar porque a partir de que sus padres decidieron engendrarlos, como una incipiente célula llamada espermatozoide, que sólo contenía la mitad de cromosomas, iniciaron una carrera contra aproximadamente 3,000,000 de semejantes, la competencia fue tremenda y sólo uno o cuando mucho dos, lograron llegar a la meta. El premio: la vida. Los demás: literalmente a la basura.

Campeones por derecho.- Lo cual implica que si llegamos es porque en ese momento, o bien éramos lo mejor de la genética para preservar la vida humana, o por voluntad divina. Como usted estimado lector lo desee, somos verdaderos campeones. Y aún más, cómo es que aprendimos el dolor físico en medio, a través de nuestra propia voluntad, ahí estábamos tratando de caminar sin que nadie no los impusiera, simplemente deseamos levantarlos y caminar, nos caíamos, nos levantábamos una y otra vez, si nos golpeábamos, llorábamos, nos consolábamos y continuábamos, hasta que aprendimos a través de experimentar dolores y frustraciones. Eso somos, verdaderos campeones que nos ganamos nuestro lugar en la vida. Somos verdaderos campeones.

Ética.- Miguel Ángel Cornejo señala que eso de tranza y avanza es un mal que debe ser erradicado del imaginario colectivo, ser ético produce resultados extraordinarios, la ética es la única mega tendencia del siglo XXI, para sobrevivir en los mercados altamente competitivos. Las empresas más ricas del mundo son aquellas que son aquellas que son las más éticas del mundo, no engañan al consumidor, no engañan a sus trabajadores, no engañan a nadie, tienen como vector central a la ética. Lamentablemente en nuestro país justificamos la corrupción, desde el imaginario colectivo decimos de los expresidentes: robó, pero dejó robar; robó pero hizo mucho.

Metáfora iberoamericana.- Como tema de reflexión el maestro Cornejo nos comparte la siguiente metáfora: una gallina encontró un huevo, pero el huevo era de águila, aunque se lo llevó y lo empolló. Obviamente nació un aguilucho, pero la gallina, como mamá gallina, le decía siempre que era una gallina. Pasaron los años, y, el aguilucho se convirtió en águila comportándose como gallina escarbando y picoteando en el piso sacando sus alimentos. Hasta que un día el águila volteó hacia el cielo y vió un ave majestuosa y le preguntó a mamá gallina qué es, y le contestó la reina del cielo, su horizonte es el infinito, es la reina de todas las aves. Y le preguntó otra vez: ¿pero qué es? y la mamá gallina le contestó tú olvídate de ella tú naciste para ser gallina y sigue comiendo como gallina. Así el águila murió de vieja creyendo que era gallina.

Ser honesto es de águilas.- Cornejo cita que ser honesto es para las águilas, los corruptos son gallinas, toda su vida tendrán que tragar lombrices, seguirán picoteando en el piso. Solamente las almas grandes, generosas, infinitas, se atreven a aspiran a los grandes ideales: honestidad, ética, un principio de gallardía que le da señorío a un ser humano.

No es para mediocres.- Lo peor que hacemos los padres es convertir águilas en gallinas, dejar a nuestros hijos convertidos en gallinas. Listos para corromper, listos para robar, listos para ser oportunistas. No se pregunten que le van a heredar a sus hijos, pregúntense que hijos le van a dejar a esta nación.

¿Por qué existo? Finalmente, en esa individualidad maravillosa que Dios nos concedió a cada uno de nosotros, debemos hacernos la pregunta crucial: ¿por qué existo? ¿Por qué México me necesita ahora? ¿Por qué estamos en este tiempo y en este espacio? ¿Por qué no nacimos en otro tiempo  en otro lugar? ¿Por qué aquí en esta nación?

Adiós a la falsa mitología.- Tenemos que elevarnos contra la mitología inconsciente de desastre, de miseria y de abandono que llevamos los latinoamericanos. No nacimos para sufrir, no nacimos para corrompernos. México, el mundo y América Latina requieren hoy más que nunca gigantes, espíritus de águila, ya no el borrachín sentado debajo de un nopal y dormido, no necesitamos casta de campeones, gentes que sumen y sintetizan dos razas, dos corrientes, dos pensamientos, sin rencores ni ultranza nacionalista, entendiendo la dimensión que tiene un ser humano, un ser humano digno, vertical, no dispuesto a vivir de rodillas.

Una nueva generación.- El país requiere de hombres y mujeres que saben que llevan en sus venas y en su vientre una nueva generación, alguien que cumpla su misión histórica, su cita con Dios con la propia creación. Que responda a la pregunta ¿por qué existo?

La crisis de la crisis.- Cornejo cita a los suizos que hablan de la crisis más grande de la historia humana, la crisis de la crisis, el enfrentamiento de los valores, el hombre que desafía el futuro, es tiempo de gigantes, es tiempo de águilas, es tiempo de seres superiores.

Dignidad para vivir.- El conferencista concluye con las siguientes palabras ¡basta del mediocre! ¡Basta del enano! Se requiere dignidad para vivir, valor para vivir. Señala que él ya encontró su respuesta: mi respuesta es mi compromiso, existo porque soy parte de la Creación, existo porque tengo un espacio, existo porque he sido gestado en un vientre que me ha dado valor y vida y aliento de mi amor. Señores enfrentemos nuestra verdad y les quiero asegurar que Dios nos necesita y lo más importante: existimos porque somos hijos de Dios. Muchas gracias.

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