Eugenio García Romero

INGENIERÍA HUMANA

EL OJO QUE TODO LO VE.. Y ESCUCHA

Cuando me entra la paranoia y me siento observado en cada una de mis acciones, cómo  recuerdo al Lic. Pedro Ferriz Santacruz y su famosa frase “un mundo nos vigila”, y qué razón tenía este visionario, ya que en la actualidad, tomando como modelo de control y vigilancia al sistema carcelario denominado panóptico, lo vemos utilizado desde las famosas cámaras instaladas en las principales calles y avenidas de las grandes urbes, hasta la aparentemente inofensiva telefonía móvil.

El ojo del poder: A partir de los finales del siglo XVIII el jurista inglés Jeremías Bentham escribió la obra titulada El Panóptico que ha permanecido desconocida. En esta obra señala que al igual que sus contemporáneos se encuentra con el problema de la acumulación de hombres. Pero mientras que los economistas planteaban el problema en términos de riqueza: población-riqueza, mano de obra, fuente de actividad económica, consumo; y población-pobreza ya que excedente u ociosa. Bentham planteaba la cuestión en términos de poder a la población como blanco de las relaciones de dominación.

Mirada dominadora y vigilante: Bentham plantea el problema de la visibilidad, pero pensando en una visibilidad totalmente organizada alrededor de una mirada dominadora y vigilante. Hace funcionar el proyecto de una visibilidad universal, que actuaría en provecho de un poder riguroso y meticuloso. Al respecto Michael  Foucault menciona que en la obra El Panóptico aparece una frase que consigna que “cada camarada se convierte en un vigilante”.

¿Qué es el panóptico? El panóptico en sí es una forma de estructura arquitectónica diseñada para cárceles y prisiones. Dicha estructura suponía una disposición circular de las celdas en torno a un punto central, sin comunicación entre ellas y pudiendo ser el recluso observado desde el exterior. En el centro de la estructura se alzaría una torre de vigilancia donde una única persona podía visualizar todas las celdas, siendo capaz de controlar el comportamiento de todos los reclusos.

Éstos, sin embargo, no podían ser nunca conscientes de si eran vigilados o no, dado que dicha torre estaba construida de forma que desde fuera era vista como opaca, no sabiendo donde estaba o que hacia el vigilante. Así, el recluso podía estar siendo vigilado a cada momento, habiendo de controlar su comportamiento con el fin de no ser castigado.

La teoría del Panóptico de Foucault: La idea del panóptico sería recogida por Michel Foucault y plasmada en su obra titulada Surveiller et punir, que vería en la sociedad actual un reflejo de dicho sistema. Para este autor, el paso de los tiempos ha provocado que nos sumerjamos en una sociedad disciplinaria, que controla el comportamiento de sus miembros mediante la imposición de la vigilancia. Así, el poder busca actuar a través de la vigilancia, el control y la corrección del comportamiento de la ciudadanía.

El panoptismo se basa, según la Teoría del Panóptico de Michel Foucault, en ser capaz de imponer conductas al conjunto de la población a partir de la idea de que estamos siendo vigilados. Se busca generalizar un comportamiento típico dentro de unos rangos considerados normales, castigándose las desviaciones o premiándose el buen comportamiento.

Autogestión y autocensura: Este modelo social supone que el individuo autogestione su comportamiento, dificultando la coordinación y fusión con el grupo en pos de mantener la conducta dentro de un rango establecido como correcto por el poder. Dificultando la formación y acción de grupos divergentes con el orden establecido. El uso de mecanismos basados en el mismo principio del panóptico permite que el poder no tenga que ser ejercido y manifestado de forma continua. El hecho de que la vigilancia sea invisible, hace que el comportamiento individual sea controlado incluso cuando no se vigila.

Activismo de sofá: Pero, ¿cómo evitar que se rompa este “equilibrio social? Acá me permito citar a Zygmunt Bauman y su concepto de liquidez, dado que este autor critica a las redes sociales, ya que, de acuerdo con sus palabras: aunque se piensa que todo puede ser más fácil en el mundo virtual, se está perdiendo el arte de las relaciones sociales reales y de la amistad. Señala que las redes sociales han cambiado la forma en que la gente protesta, o la exigencia de transparencia.  Se manifiesta como un escéptico sobre ese “activismo de sofá” y subraya que la Internet también nos adormece con entretenimiento barato. En vez de un instrumento revolucionario como la ven algunos.

Identidad transformada: Bauman cita que la cuestión de la identidad ha sido transformada de algo que viene dando una tarea: tú tienes que crear tu propia comunidad. Pero no se crea una comunidad, la tienes o no; lo que las redes sociales pueden crear es un sustituto. La diferencia entre la comunidad y la red es que tú perteneces a la comunidad pero la red te pertenece a ti. Puedes añadir amigos y puedes borrarlos, controlas a la gente con la que te relacionadas. La gente se siente un poco mejor porque la soledad es la gran amenaza en estos tiempos de individualización. Pero en las redes es tan fácil añadir amigos o borrarlos que no necesitas habilidades sociales. Éstas las desarrollas cuando estás en la calle, o vas a tu centro de trabajo, y te encuentras con gente con la que tienes que tener una interacción razonable. Ahí tienes que enfrentarte a las dificultades, involucrarte en un diálogo.

¿Y qué onda con el móvil? No sé tú, pero con cierta frecuencia recibo llamadas de una desconocida señorita que en tono muy amable se dirige a mí por mi nombre, en cuanto le pregunto quién le proporcionó mis datos, inmediatamente empieza a hablar a cien por hora y no me escucha, por lo que simplemente corto la llamada. ¿De dónde obtuvo mis datos? Hay algo peor, deja te explico: existe el llamado NSO Group Technologies, que es una empresa israelita dedicada a la creación de software de intrusión y vigilancia, al cual sólo tienen acceso los gobiernos. Entre ellos se encuentra el Spyware Pegasus que es capaz de hackear iPhone con tan sólo un clic que ha sido operado en México o desde Panamá.

La CIA panóptica: En una publicación de Ediziones/portalic en Madrid, se menciona que el software para hackear los equipos fue creado por Engineering Development Group (EDG), un grupo centrado dentro del Centro de Ciberinteligencia de la CIA. Sus objetivos eran dispositivos domésticos con sistemas Android (Google), iOS (Apple) y Windows (Microsoft) y aún a los televisores inteligentes de Samsung, en estos últimos los ataques se realizaron mediante ‘Weeping Angel’, una herramienta que infectaba los televisores y los convertía en micrófono encubiertos; de forma remota era capaz de hacer que el televisor pareciera estar desconectado cuando en realidad seguía estando activo, a la escucha. Los teléfonos y las tabletas también han sido objetivos de las operaciones de la CIA.

Somos nada.

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