STRIKE 1
El retiro de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán tiene una dimensión política mucho mayor que la simple imposibilidad de ingresar a Estados Unidos. Washington no ha informado públicamente las razones específicas y una cancelación de visa, por sí misma, no constituye una acusación penal. Sin embargo, ocurre dentro de una estrategia estadounidense que ha utilizado restricciones migratorias contra políticos mexicanos en temas relacionados con corrupción, narcotráfico y seguridad nacional. Tratándose del hijo de López Obrador, el mensaje inevitablemente alcanza al expresidente y al núcleo político de Morena. Pero quizá resulta todavía más significativa la carta de López Beltrán. En lugar de limitarse a negar cualquier conducta indebida, acusa directamente a Marco Rubio y Christopher Landau, califica la decisión de “politiquera” y busca que Donald Trump intervenga. La carta deja más preguntas que respuestas: ¿por qué anticiparse públicamente?, ¿qué teme que pueda venir después?, ¿por qué convertir un asunto migratorio personal en un conflicto político bilateral?
BOLA 1
El retiro de visas a personajes vinculados con la 4T coloca a Claudia Sheinbaum en una posición complicada. Por un lado, debe defender la soberanía mexicana; por otro, necesita mantener una relación funcional con Donald Trump, precisamente cuando la revisión del T- MEC atraviesa negociaciones difíciles. Estados Unidos parece estar mezclando cada vez más comercio, seguridad, migración y combate a la corrupción dentro de una misma relación bilateral. Sheinbaum tendrá que mantener el equilibrio: defender a México sin aparecer defendiendo individualmente a políticos cuestionados. Su mejor posición sería exigir pruebas y respeto institucional, pero también dejar claro que, si existen señalamientos serios, México debe investigarlos. Convertir cada visa cancelada en una confrontación diplomática puede terminar debilitando su capacidad de negociación frente a Washington.
BOLA 2
La lista presentada por Luisa María Alcalde aporta poco para demostrar quién genera o financia una campaña contra el gobierno. Políticamente, sin embargo, vuelve a colocar la discusión en la vieja división entre “nosotros y ellos”. Exhibir periodistas y medios críticos alimenta la narrativa de que existe un bloque organizado contra la 4T y permite al gobierno presentarse nuevamente como víctima de poderes mediáticos. El problema es que esa estrategia profundiza la polarización y genera dudas innecesarias sobre su relación con la prensa.
STRIKE 2
No parece descabellado pensar que detrás del retiro de visas exista también un componente electoral. Donald Trump ha convertido el combate a los cárteles mexicanos en una bandera de seguridad nacional, y endurecer acciones contra políticos presuntamente vinculados con ellos puede fortalecer ante su electorado la imagen de un gobierno firme. Sin embargo, sería prematuro afirmar que las cancelaciones obedecen exclusivamente a una estrategia electoral. Pueden coexistir razones de seguridad, presión diplomática y cálculo político. Para los republicanos, mantener vivo el tema de los cárteles durante la campaña puede resultar electoralmente rentable.
BOLA 3
La denuncia contra Francisco Domínguez por un presunto despojo inmobiliario en Huimilpan tendrá inevitablemente una lectura política rumbo a 2027. Sin embargo, conviene separar acusaciones de hechos probados: Domínguez rechaza los señalamientos y sostiene que el origen es un conflicto familiar. La oposición seguramente intentará insertar el caso en la narrativa del llamado “cártel inmobiliario”, concepto utilizado recurrentemente contra administraciones panistas. El riesgo para el PAN no necesariamente está en el expediente jurídico, sino en la repetición del mensaje. En política, una acusación reiterada puede generar percepción aun antes de existir una resolución. La mejor defensa será exigir investigación, transparentar documentos y dejar que las autoridades determinen responsabilidades.
STRIKE 3… PONCHADO
Las obras del Tren México–Querétaro en Bernardo Quintana podían convertirse en un verdadero dolor de cabeza para miles de queretanos. Sin embargo, hasta ahora el resultado deja una enseñanza importante: cuando Federación, Estado y Municipio dejan de lado colores partidistas y trabajan coordinadamente, las molestias pueden reducirse considerablemente. El Ejército ha cumplido un papel fundamental en la ejecución de la obra; el Municipio respondió adecuadamente en vialidades, alternativas de circulación y comunicación con la ciudadanía, mientras que debe reconocerse la coordinación política encabezada por Erick Gudiño desde el Gobierno estatal. Así deberían desarrollarse las grandes obras públicas: entendiendo que, frente al ciudadano, no existen tres gobiernos. Existe un solo gobierno obligado a resolverle los problemas.







