Edmundo González Llaca

EL JICOTE

MARCOS AGUILAR TODAVÍA…

Afirma el ex presidente municipal Marcos Aguilar: “todavía aspiro a ser gobernador”. Sería por otro partido si el PAN sigue con sus prácticas antidemocráticas. Su desparpajo tiene otro nombre: cinismo. Se le olvida que ha sido uno de los presidentes municipales más autoritarios de la ciudad. Para Marcos Aguilar el pueblo era una referencia discursiva nunca un interlocutor. Las decisiones las asestaba sin tomar en cuenta las necesidades y demandas reales de la ciudadanía. Gobernó sobre la base de caprichos y obsesiones personales. Por ejemplo, para él pintar era como cambiar la esencia de las cosas, fueran puentes o patrullas. La creación de las ciclovías, cuando Querétaro no es un pueblo bicicletero, fue una burla. No es necesario argumentar en contra, basta ver las ciclovías, abandonadas y solitarias. Su delirante obsesión de ser gobernador está avecindada en su cabeza. Algún amigo lo debe de despertar a la realidad. Que no nos amenace.

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