La Presidenta Claudia Sheinbaum respondió al presunto plan anticorrupción del Gobierno de Estados Unidos contra políticos mexicanos al exigir que cualquier señalamiento esté sustentado en pruebas.
La Mandataria se pronunció sobre el tema luego de que el diario Los Angeles Times reportó que la Administración del Presidente Donald Trump prepara una campaña contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con el crimen organizado.
“Cualquier investigación en Estados Unidos contra cualquier persona en México tiene que tener pruebas revisadas por la Fiscalía General de la República”, advirtió.
La Mandataria sostuvo que el combate a la corrupción corresponde a las autoridades mexicanas y que cualquier acusación debe sustentarse en evidencias verificables.
“Si hay una investigación de algún servidor público en México, lo que tiene que haber es pruebas y evidencias claras”, dijo.
Sheinbaum aseguró que su Gobierno no encubrirá a nadie, pero advirtió que no se aceptarán señalamientos sin sustento.
“No vamos a cubrir a nadie que tenga alguna evidencia de algún delito, pero tiene que haber evidencias”, expresó.
Como antecedente, recordó el caso del ex Secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, detenido en Estados Unidos y posteriormente liberado por falta de pruebas.
“Se envía la información y lo que se ve es que no hay ninguna prueba, ninguna evidencia de algún acto irregular”, señaló.
La Presidenta también planteó que Estados Unidos debe actuar en su propio territorio frente a delitos vinculados con México.
Mencionó el caso de empresarios con doble nacionalidad señalados por contrabando de combustibles, cuya detención ha sido solicitada por autoridades mexicanas.
Indicó que la relación con el Embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, se mantiene en términos diplomáticos y sin conflictos.
“No tenemos en este momento alguna queja con el Embajador”, dijo.
No obstante, advirtió que, en caso de detectar injerencia, el Gobierno federal fijará una postura.
“Si encontráramos que hubiera una situación de injerencia, pues entonces lo haríamos”, agregó.
El reporte del diario estadounidense señala que la estrategia incluiría la posible cancelación de visas y hasta acusaciones formales contra funcionarios mexicanos en tribunales de Estados Unidos.
El plan, según el medio, se enmarca en un endurecimiento de la política anticorrupción en el contexto de la relación bilateral y la revisión del T-MEC.






