De Los Pinos al Palacio Nacional

Los Pinos. Diálogo del presidente Ernesto Zedillo con directores de periódicos de los estados, hace 20 años. Ahí, en la residencia oficial latía el país y se tomaban las grandes decisiones nacionales. FOTO: ARCHIVO

COLUMNA TABLERO

De Los Pinos al Palacio Nacional

  • Estará el Tepe, ¡me canso, ganso!: Romy
  • Gilberto irá a reunión con AMLO el lunes
  • Que Pancho respeta libertad de expresión
  • La ineficiente oficina de prensa en Tequis

POR: SERGIO ARTURO VENEGAS ALARCÓN 

Los Pinos. Diálogo del presidente Ernesto Zedillo con directores de periódicos de los estados, hace 20 años. Ahí, en la residencia oficial latía el país y se tomaban las grandes decisiones nacionales. FOTO: ARCHIVO

Los Pinos.

Muchas imágenes se agolpan en la memoria de este columnista al recordar sus incursiones en la histórica residencia oficial de los presidentes, establecida por el presidente Lázaro Cárdenas y a la que entró repetidamente como periodista y jefe de prensa, desde hace más de tres décadas.

Las primeras veces en los ochenta, acompañando al entonces gobernador Mariano Palacios Alcocer  a sus encuentros con Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari, más tarde como director de medios de los Estados de Ernesto Zedillo, en los noventa y, ya este siglo, para entrevistar a Vicente Fox o en reuniones de prensa con Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

Todo pasaba por ahí.

Los mandatarios reservaban el Palacio Nacional, en donde ahora despacha y quiere vivir el presidente Andrés Manuel López Obrador, para las grandes celebraciones patrióticas de septiembre y noviembre o las visitas de mandatarios extranjeros.

El país latía en Los Pinos, en donde se tomaban las grandes decisiones, como la de la expropiación petrolera por Lázaro Cárdenas, el primero de los 14 presidentes que vivieron esa residencia llamada así por el rancho de Tacámbaro, Michoacán, en donde conoció a su esposa, Amalia Solórzano

Ahí Gustavo Díaz Ordaz le ordenó al dirigente del PRI, Alfonso Martínez Domínguez, sustituir al candidato Luis Echeverría Álvarez por haber guardado un minuto de silencio por los muertos de Tlatelolco en la Universidad Nicolaita de Morelia, lo que al final perdonó con un discurso de desagravio para los militares.

Ahí, también, Carlos Salinas reunió a los principales para operar, con José Córdoba y Manlio Fabio Beltrones (“un sonorense agraviado”) el videodestape de Ernesto Zedillo tras el asesinato de Luis Donaldo Colosio, previa declinación del queretano Fernando Ortiz Arana. “Nos leyó el pensamiento, señor presidente” remató socarrón el legendario Fidel Velázquez.

En ese lugar ofició misa el inolvidable Papa Juan Pablo II en honor de la madre de José López Portillo y muy probablemente también se decidió la nacionalización de la banca.

Antes de Cárdenas los mandatarios vivían en el Castillo de Chapultepec, utilizado por virreyes y Maximiliano, que a don Lázaro le parecía demasiado ostentoso.

No era fácil el acceso a la residencia oficial. Se requería autorización especial, sobre todo en los últimos sexenios.

Con Luis Echeverría había más apertura. Recibía diariamente y al mismo tiempo a numerosos grupos que iban a plantearle problemas del campo, como el de la candelilla o educativos, como el de la construcción de Centro Universitario de la UAQ, promovido por el gobernador Juventino Castro y el rector José Guadalupe Ramírez.

Ahí, en Los Pinos, en los años noventa el presidente Ernesto Zedillo quiso reunirse con los directores de los principales diarios del país y correspondió al autor de esta columna organizar los encuentros, en los que participaron El Dictamen de Veracruz, Diario de Yucatán, AM de León, El Mexicano de BC, El Sol de Tampico, El Informador y el Ocho  Columnas de Guadalajara, Noticias de Oaxaca y Noticias de Querétaro además del Cuarto Poder de Chiapas, entre otros.

Más tarde,  a mediados de marzo de 2002, este reportero entrevistó al presidente Vicente Fox el día en que estrenaba despacho, previo a la cumbre de Monterrey, la del “comes y te vas”.

Junto con el reportero Sergio Colín (qepd) y de la fotógrafa Lilia Hernández, acudimos a la cita.

-A darle que es mole de olla, soltó con su peculiar estilo el mandatario para luego hablar, en la exclusiva para El Sol de México, del que su servidor era director, de darle rostro humano a la globalización, como reto de la Conferencia Internacional de Financiación para el Desarrollo.

A Fox no le gustó que se le preguntara sobre el tema de las drogas y la delincuencia organizada, pero contestó que “a nosotros lo que nos interesa es vencer al narcotráfico, es detener a los criminales del país, ganar cada una de estas batallas; esta obligación es con México y los mexicanos, no con los americanos”. También le preguntamos de la renovación del PAN y no quiso opinar. Luego posó junto a una silla de montar y en su escritorio.

Íbamos de regreso al periódico cuando el presidente le llamó a Mario Vázquez Raña para decirle que no le había gustado que le preguntáramos del narco y de su partido, pero al dueño de la OEM no le importó la reclamación y la entrevista se publicó tal cual.

Este y otros muchos recuerdos de Los Pinos regresaron ahora que Andrés Manuel López Obrador se ha negado a habitar esa residencia, por lujosa, y opta por el principal palacio de México, segunda residencia privada de Hernán Cortés y antigua casa de Moctezuma Xocoyotzin, en donde, sí, murió el presidente Benito Juárez.

Y hoy Los Pinos, en donde latía el país, están abiertos al conocimiento, el disfrute y hasta el morbo de los ciudadanos que quieren ver cómo vivían los poderosos y, en especial, La Gaviota.

Esta decisión del presidente de la República, como otras, es de alto impacto  popular, pero no necesariamente acertada, al restar al ejercicio político un espacio histórico y natural para su expresión.

Quizá algún volverá a ser residencia oficial, cuando otro mandatario considere demasiado lujoso vivir en el Palacio de los virreyes de la Nueva España y quiera regresar a la casa abierta por el general Lázaro Cárdenas.

La política es así.

-BLANCAS Y NEGRAS-

El Tepe.

Avanza la construcción del mercado del Tepetate que estará a pincipios del año próximo, según el compromiso de las autoridades. Y no es reconstrucción porque se tiró todo después de la quemazón y ahora le echaron un segundo piso.

Por cierto, llamó la atención el discurso de la secretaria de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, Romy Rojas, que ante los comerciantes reiteró que la obra estará en tiempo y remató con un “me canso ganso”.

Con la seriedad que lo caracteriza ha comenzado a trabajar el súper delegado federal Gilberto Herrera Ruiz en las oficinas de la anterior Secretaría de Desarrollo Social, hoy Secretaría del Bienestar, allá por el Estadio Corregidora, entre las instalaciones de la PGR y Policía Federal.

El lunes el también senador con licencia y ex rector de la Universidad Autónoma de Querétaro, acudirá a una reunión de delegados de todo el país con el presidente Andrés Manuel López Obrador, en el Heroico Colegio Militar. Por si estaban con el pendiente.

Que no son ocho muertos sino seis los de la tragedia en Fuentezuelas, luego del estallido de un almacenamiento de pólvora, según el secretario general del Ayuntamiento de Tequisquiapan, Mario Dorantes Nieto.

El grave error es atribuido a la oficina de prensa municipal que encabeza, es un decir, el también vocero del PRI estatal, Edgar Arteaga, que ya ha probado su ineficiencia en varias responsabilidades.

Una más.

-LA FRASE DE LA SEMANA-

Navideño.

Aquí hay respeto absoluto a la labor fundamental (de los medios de comunicación). Los invito a que sigan dando fuerza y eco a las voces ciudadanas, plurales e incluyentes que Querétaro necesita: Francisco Domínguez, gobernador del Estado, en la comida de fin de año.

Sin comentarios.

-CINE  PLAZA-

Mundo fantástico.

Un político encapsulado cree convencer a sus oyentes con frases que no se corresponden con la línea oficial. Dice que hay respeto absoluto  a la libertad de expresión y tiene tres años persiguiendo críticos, de las organizaciones sociales y de los medios.

Producciones Granados.

-JUGADA FINAL-

Cohetón.

Al vocero del Ayuntamiento de Tequisquiapan, Edgar Arteaga, que no sabe ni contar muertos o emitir comunicados con datos ciertos, un ¡Jaque Mate al pastor!

El (ex) alcalde vendedor. Así ve nuestro colaborador Raúl Mendoza la revisión a la administración municipal. FOTO: RAÚL MENDOZA

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