Argentina volvió a encomendarse a Lionel Messi para seguir con vida en el Mundial. La vigente campeona del mundo remontó un 0-2 ante una valiente selección de Egipto y terminó imponiéndose por 3-2 para clasificarse a los cuartos de final, donde continuará la defensa del título. El capitán albiceleste, que falló un penalti en la primera parte, fue decisivo en la reacción de los de Lionel Scaloni con una asistencia y un gol cuando su selección más lo necesitaba.
Además, Messi siguió agrandando su leyenda. El argentino alcanzó los ocho goles en el torneo y enlazó nueve partidos consecutivos marcando en la Copa del Mundo, una racha iniciada en Qatar 2022 y que mantiene viva en esta edición del Mundial.
Scaloni introdujo varias modificaciones en el once con las entradas de Nicolás Tagliafico, Leandro Paredes y Julián Álvarez para darle mayor fluidez al equipo, pero fue Egipto quien golpeó primero. El conjunto africano presionó arriba desde el inicio y encontró premio en el minuto 15, cuando Yasser Ibrahim se anticipó a la defensa argentina para conectar de cabeza un centro de Attia y batir a Emiliano Martínez.
El gol obligó a reaccionar a la Albiceleste, que encontró una gran oportunidad para empatar poco después. Tagliafico fue derribado dentro del área y el árbitro señaló el penalti sin dudar. Messi asumió la responsabilidad desde los once metros, pero Mohamed Shobeir adivinó el lanzamiento y evitó el empate con una intervención que mantuvo con vida a los Faraones.
Lejos de venirse abajo, Argentina se volcó sobre la portería rival. Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y el propio Messi pusieron a prueba al guardameta egipcio, que volvió a convertirse en protagonista con varias atajadas. Incluso el capitán argentino estuvo cerca de igualar el marcador con un tiro libre que se estrelló en el poste antes del descanso.
La segunda parte comenzó con otro sobresalto para la Albiceleste. El VAR anuló un tanto de Mostafa Zico por una infracción previa en el inicio de la jugada, pero el aviso no fue suficiente. Apenas unos minutos después, Egipto volvió a golpear. Mohamed Salah lideró un rápido contragolpe por la banda derecha y asistió a Zico, que esta vez sí definió con precisión para ampliar la ventaja y dejar contra las cuerdas a la vigente campeona del mundo.
Messi una vez más
Con el 0-2, Argentina necesitaba una reacción inmediata y volvió a encontrarla en los pies de su eterno capitán. En el minuto 79, Messi ejecutó un preciso centro al área que Cristian Romero cabeceó al fondo de la red para devolver la esperanza a la Albiceleste. Apenas cuatro minutos más tarde, el propio Messi apareció dentro del área para culminar una jugada embarullada y firmar el empate con un remate que desató la locura en las gradas.
Cuando el encuentro parecía destinado a la prórroga, Lautaro Martínez encabezó un rápido contragolpe y sirvió un preciso centro para que Enzo Fernández apareciera desde segunda línea y conectara un cabezazo que significó el definitivo 3-2 en el tiempo añadido.
El pitido final desató la emoción de los jugadores argentinos y, especialmente, de Messi, que terminó el encuentro entre lágrimas tras liderar una de las remontadas más espectaculares de su carrera mundialista. La Albiceleste sigue en la pelea por revalidar el título, aunque el sufrido triunfo volvió a dejar dudas en el funcionamiento colectivo de un equipo que ha necesitado del talento de su capitán para superar dos eliminatorias consecutivas.







