Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro se enfrentarán en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, prevista para el 25 de octubre, luego de que ninguno consiguiera superar el 50 % de los votos válidos en la jornada de este domingo.
Con el 99.5 % escrutado, el senador opositor de ultraderecha encabezaba los resultados con el 47.1 % de los sufragios, mientras que el actual presidente acumulaba el 45 %. La diferencia entre ambos era de aproximadamente 2.4 millones de votos.
“Brasil quiere un cambio. Esa es la lectura”, afirmó Bolsonaro en la capital Brasilia tras conocer los resultados.
El candidato del Partido Liberal se declaró satisfecho por el respaldo recibido en todas las regiones y aseguró que existen posibilidades reales de conservar su ventaja durante las tres semanas previas al balotaje.
Bolsonaro plantea un cambio de gobierno
El senador sostuvo que un eventual triunfo suyo permitiría instaurar un gobierno con menos ministerios, siguiendo el ejemplo de Javier Milei en Argentina, y poner “fin a la era del PT”, el Partido de los Trabajadores liderado por Lula. También acusó al mandatario de recurrir a promesas y recursos públicos durante la campaña para intentar conservar el poder.
Lula admite la sorpresa y promete remontar
Por su parte, Lula da Silva reconoció que el resultado fue “inesperado” y admitió que confiaba en ganar desde la primera vuelta.
“Estaba convencido de que iba a ganar las elecciones en primera vuelta”, declaró ante seguidores y aliados reunidos en un hotel de São Paulo.
Pese a quedar detrás de Bolsonaro, el líder progresista manifestó confianza en remontar durante el balotaje y aseguró que se desempeña “muy bien” en las confrontaciones directas.
A partir de mañana comienza la nueva campaña, afirmó en referencia a las tres semanas restantes.
El presidente que en 2010 fuera reconocido por la FAO como el Campeón Global del Combate al Hambre y la Pobreza, defendió las políticas de su gobierno como la estabilidad fiscal y el aumento de la inversión en educación, ciencia y tecnología. Además, prometió ampliar las ayudas destinadas a estudiantes, fortalecer la industria y convencer al electorado de que Brasil debe continuar con su proyecto político.
Lula también cuestionó la trayectoria de su adversario, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro condenado a 27 años y tres meses de cárcel por la trama golpista de 2022, y lo relacionó con grupos paramilitares y con el escándalo del Banco Master (presunto fraude bancario multimillonario que involucra a políticos, jueces y Flávio Bolsonaro), señalamientos que el candidato de ultraderecha deberá enfrentar durante una segunda vuelta marcada desde su inicio por las acusaciones cruzadas y por un resultado distinto al anticipado por las encuestas.





