COLUMNA TABLERO

Personaje: Augusto Isla, entre Lucía Beltrán Santibáñez y Ana Cecilia Figueroa en el aula “Fernando Díaz Ramírez” de la UAQ, durante la presentación de su libro Fulgores de México, el jueves pasado. FOTO: RENÉ VENEGAS RAMÍREZ

COLUMNA TABLERO

Augusto Isla, un estrellero secular

  • Presentó su nuevo libro: Fulgores de México
  • Preocupa al PAN el alcalde borrachín de Colón
  • La mejor universidad es la UAQ dicen a Pancho
  • Cárdenas, vicepresidente nacional de abogados

POR: SERGIO ARTURO VENEGAS ALARCÓN

Personaje: Augusto Isla, entre Lucía Beltrán Santibáñez y Ana Cecilia Figueroa en el aula “Fernando Díaz Ramírez” de la UAQ, durante la presentación de su libro Fulgores de México, el jueves pasado. FOTO: RENÉ VENEGAS RAMÍREZ

Fulgores.

Augusto Isla es un fuera de serie, doctor en sociología, autor de libros indispensables para tratar de entender el México profundo, los mitos, las realidades, los personajes y los claroscuros de una sociedad reinventada cada seis años. Este columnista, tiene el privilegio de su amistad y no podía faltar el jueves a la presentación de Fulgores de México,  en el aula “Fernando Díaz Ramírez” de la UAQ, en donde las comentaristas Lucía Beltrán Santibáñez y Ana Cecilia Figueroa hicieron una apretada síntesis del trabajo erudito e incisivo del intelectual queretano.

Así, comentaron que en esta antología personal desfilan Benito Juárez, el Papa Juan Pablo II, María Félix, Carlos Fuentes, Luis Buñuel, Carlos Monsiváis, Jacobo Zabludovsky y Jesús Reyes Heroles, entre otros.

La verdad es una delicia, leer a Augusto, a quien el poeta David Huerta compara con los estrelleros o astrólogos de la antigüedad, viéndolo más bien como un estrellero mexicano, astrólogo laico e ilustrado que descifra en su país los signos del pasado, los símbolos del presente y los atormentados augurios del porvenir. Lo describe como un intérprete secular de las magias negras de la política, la ideología, la religión, el periodismo, “la inepta cultura”, como la llamaba Ramón López Velarde.

Eso es Augusto, a quien conocí hace más de 40 años, apoyando un proyecto periodístico perseguido por el poder del virrey, como éste en el que participa hoy con su Gota a Gota, Cosas de Aquí o, antes, la Jaula Sabia, colaboraciones llenas de luces.

Queretano de varias generaciones, licenciado en derecho por la UAQ, ha desempeñado siempre cargos vinculados a la cultura en el Estado de México y aquí. El último como director de Archivos de Querétaro.

Por eso no sorprendió encontrar a algunos personajes de la queretanidad el jueves, en la presentación de su libro, como el ex alcalde Jorge Torres Vázquez, la magistrada Celia Maya García, el urbanista Martín Larios García, el ex secretario de Finanzas Enrique González Espinoza, la licenciada Elvia Esthela Guadarrama y la doctora Fabiola Larrondo Montes.

Del talento del autor de Fulgores, lujo de PLAZA DE ARMAS, escribió hace 15 años el venerado Hugo Gutiérrez Vega (+) en su Bazar de Asombros, publicado en La Jornada: Augusto Isla, a lo largo de varios años de tareas periodísticas y ensayísticas, ha venido cumpliendo las obligaciones impuestas por la conciencia crítica que consisten, según T.S. Eliot, “no sólo en redescubrir la tradición, sino también en reinterpretarla y reinventarla”. De esta manera, la ambivalente y resbaladiza tradición cultural deja de ser la terrible lápida esculpida grotescamente por los tradicionalistas, y se convierte en un capitel sobre el cual, si la fortuna nos ayuda y los fundamentalistas y los pillos del negocio neoliberal no nos destruyen del todo esta Tierra que es nuestra única y maltratada herencia, podría construirse un porvenir más justo y más libre, fincado en el corazón de ese humanismo defendido por Platón, Erasmo, Luis Vives, Nietzsche, Marx, Freud, Camus y por todos los que pensaron en un futuro mejor para ese conjunto de seres privilegiados por la razón, al cual Teilhard de Chardin llamaba “grupo zoológico humano”.

Augusto Isla, apuntó Gutiérrez Vega, ejerce la crítica desde una perspectiva que no admite componendas y rechaza cualquier tipo de suavizaciones. Siguiendo el ejemplo de Unamuno, se lanza “contra esto y aquello” y prefiere caer en el exceso a quedarse corto en sus juicios, sus observaciones, sus coincidencias y, sobre todo, en sus diferencias. Por estas razones nos obliga a discutir con sus textos y, en muchas ocasiones, a coincidir y a entusiasmarnos con sus reflexiones, sus hipótesis brillantes y sus disgustos, desacuerdos y tajantes refutaciones.  Augusto ha venido tomando el pulso del acontecer mexicano y ha publicado sus puntos de vista en revistas y suplementos culturales. Siguiendo el ejemplo de Karl Kraus no acostumbra hacer concesiones y, por lo mismo, no intenta congraciarse ni con los tirios ni con los troyanos que dirigen (sic) nuestra vida sociopolítica.

hasta aquí Hugo.

Y es que él, como admitió el estrellero secular, busca encontrar la cadena oscura de la condición humana o lo que Sergio Fernández llamaba la cochambre moral, aunque sorprenda recordando que el gran benefactor Juan Caballero y Osio -”tanto aman los queretanos”- era miembro de la Inquisición y dueño de 140 esclavos.

En los recovecos de los hombres busca y rebusca Augusto.

Y ahí encuentra los fulgores.

BLANCAS Y NEGRAS

Temerario.

El presidente municipal de Colón, Alejandro Ochoa, a quien no tenemos el disgusto de conocer, asegura que las críticas de PLAZA DE ARMAS obedecen a que no accede a las exigencias económicas de este medio, acusación que le exigimos probar o retractarse públicamente, ahora que esté sobrio. Sus escándalos, por lo demás, son del dominio público y ya generan inquietud en el partido que en mala hora lo postuló sin ser su militante. Que con su PAN se lo coman.

Muchas reacciones provoca el gobernador Francisco Domínguez con sus tuits. Como Trump, toda proporción guardada. El jueves posteó “Vivimos un acto histórico, inauguramos la Arkansas State Querétaro. ¡Lo mejor del mundo en Querétaro”. De inmediato le respondieron que la mejor Universidad ya estaba aquí desde hace muchos años y es la UAQ, a la que el mandatario estatal le niega el apoyo que le corresponde y merece. En donde el gobernador, el alcalde y algunos de sus principales funcionarios cursaron sus estudios profesionales.

Por cierto, dicen que el regateo del presupuesto para la Universidad Autónoma de Querétaro y la intromisión en sus organizaciones sindicales, tiene que ver con el inicio del proceso interno para la elección de rector, en donde Pancho, Botello y los Granados tienen distintos candidatos. ¿Y la autonomía? Le importa nada.

No se vale hacer bromas con los sismos, que por primera vez se sintieron realmente en nuestro estado, pero alguien me comentó (y dijo que era en serio): Cómo no va a temblar en Querétaro con tanto político ratero y borracho. No se miden.

Este viernes en Guadalajara el ex líder del Colegio de Abogados Litigantes de Querétaro, Ricardo Renato Cárdenas Gracia recibió su diploma como vicepresidente del Consejo Directivo Nacional de la Confederación de Colegios y Asociaciones de Abogados de México por parte del dirigente  Mario Aguayo Aréchiga. Gran distinción y elevada responsabilidad profesional en estos tiempos en que se tambalea el estado de derecho.

LA FRASE DE LA SEMANA

Grito.

Vivan los Niños Héroes que nos dieron patria y libertad: Margarita Hernández Aguilar, presidenta municipal de Peñamiller, la noche del 15 de septiembre.

Innovadora.

¡JUGADA FINAL

Borrachín.

Al difamador alcalde de Colón, Alejandro Ochoa, que tiene mala copa y peor cruda, un etílico ¡Jaque Mate!

¿Y la UAQ?: Como lo mejor del mundo en Querétaro, anunció Pancho Domínguez a la Universidad de Arkansas. FOTO: REDES

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