El Real Madrid dio la cara en Múnich, pero no le alcanzó. El conjunto blanco dijo adiós a la Liga de Campeones tras caer ante el Bayern de Múnich (4-3) en un duelo frenético que se resolvió en los minutos finales, cuando los alemanes aprovecharon la superioridad numérica para sentenciar la eliminatoria.
Rozó el milagro el equipo de Álvaro Arbeloa, pero la expulsión de Eduardo Camavinga en el 86’, unida a los goles de Luis Díaz (89’) y Michael Olise (94’), acabaron por inclinar la balanza. El Bayern se medirá ahora al Paris Saint-Germain en semifinales, mientras el Madrid se queda fuera de todas las competiciones a mediados de abril.
Gol regalado
El inicio en el Allianz Arena fue un auténtico sobresalto. A los 35 segundos, Manuel Neuer cometió un error impropio que aprovechó Arda Güler para marcar a puerta vacía y reactivar la eliminatoria.
La reacción del Bayern fue inmediata. En el minuto 6, Aleksandar Pavlović empató tras un saque de esquina mal defendido por Andriy Lunin, en un tramo en el que los alemanes sometieron al Madrid con una presión asfixiante.
Pero cuando peor lo pasaba el conjunto blanco, volvió a golpear. Una falta en la frontal permitió a Güler firmar su doblete con un lanzamiento preciso en el minuto 26. El partido, lejos de calmarse, se convirtió en un intercambio constante de golpes.
El Bayern volvió a responder. Harry Kane igualó en el 38 tras un despiste defensivo, pero antes del descanso el Madrid volvió a adelantarse. Vinícius Jr. condujo la contra y asistió a Kylian Mbappé, que firmó el 2-3 en el 42. El Madrid volvía a creer, aferrado a esa épica que tantas veces ha marcado su historia en Europa.
Calma frente a la tormenta
Tras el descanso, el ritmo bajó ligeramente, pero no la tensión. El Bayern dominaba con balón y el Madrid esperaba su oportunidad al contragolpe. Ambos equipos generaron ocasiones, con intervenciones clave de Neuer y Lunin que mantuvieron la incertidumbre.
El punto de inflexión llegó en el minuto 86. Camavinga, que había entrado en la segunda parte, vio la segunda amarilla y dejó a su equipo con diez. A partir de ahí, el Bayern se convirtió en una maquinaria ofensiva imparable.
Primero empató Luis Díaz en el 89, con un disparo que, tras tocar en Éder Militão, desvió su trayectoria e impidió la reacción de Lunin. Y ya en el añadido, Olise culminó la remontada con el 4-3 definitivo que desató la euforia en el Allianz Arena. El partido terminó con las protestas del Real Madrid por la expulsión de Camavinga y con Arda Güler también expulsado tras el pitido final.
El Bayern cimentó su clasificación en el peso de su ataque, con un tridente determinante formado por Kane, Olise y Luis Díaz, decisivos en los momentos clave de la eliminatoria. El conjunto alemán se medirá ahora al Paris Saint-Germain en semifinales, en una eliminatoria que arrancará el próximo 28 de abril en París, en lo que ya se presenta como una final anticipada entre dos de los grandes favoritos al título.






