El Arsenal FC selló su pase a semifinales de la Liga de Campeones por segunda temporada consecutiva tras empatar sin goles ante el Sporting CP (0-0), haciendo valer el tanto logrado en la ida en Lisboa.
El equipo de Mikel Arteta se medirá ahora al Atlético de Madrid en la antesala de la final de Budapest, en una eliminatoria cuyo primer asalto se disputará el próximo 28 de abril en Madrid, aunque su clasificación dejó más dudas que certezas. Lejos del equipo arrollador de la fase liga, el conjunto londinense avanzó con más apuros de los previstos.
El gol de Kai Havertz en el José Alvalade acabó siendo decisivo en una eliminatoria marcada por la prudencia extrema. También en el Emirates, ambos equipos priorizaron el orden defensivo sobre la ambición ofensiva, en un duelo con escasas ocasiones y ritmo intermitente.
Juego espeso
Sin Martin Ødegaard, Bukayo Saka ni otras piezas clave, el Arsenal tuvo dificultades para generar juego entre líneas. Apenas algunos destellos aislados de Eberechi Eze y las intentonas por banda de Gabriel Martinelli rompieron la monotonía de un primer tiempo espeso.
La ocasión más clara llegó justo antes del descanso. Un centro de Maxi Araújo encontró a Geny Catamo, cuyo potente remate se estrelló en el poste, rozando el gol que habría cambiado el guion de la eliminatoria.
Tras la reanudación, el Sporting volvió a avisar, pero sin precisión en los metros finales. El susto espoleó tímidamente al Arsenal, que dio un paso al frente sin encontrar claridad ni acierto.
Movió el banquillo Arteta en busca de soluciones. Dio entrada a Havertz y al joven Max Dowman, mientras el partido entraba en un tramo final cargado más de tensión que de fútbol.
El Arsenal pudo sentenciar en una acción a balón parado, pero el cabezazo de Leandro Trossard se estrelló también en el poste. El Sporting, voluntarioso pero falto de recursos, no encontró el camino hacia el gol y se quedó a las puertas de unas semifinales históricas.
El conjunto inglés, sin brillo pero con oficio, se sostiene en su solidez defensiva para seguir avanzando. En semifinales le aguarda un rival de otra exigencia: el Atlético de Madrid, físico, incómodo y especialista en sobrevivir a este tipo de batallas.






