Banco de Germoplasma resguarda miles de ejemplares de plantas nativas

Querétaro, 27 Feb .- Desde su creación en 2013, el Banco de Germoplasma de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) ha resguardado en invernadero y refrigeración más de dos mil ejemplares de plantas nativas con usos medicinal, comestible, maderable, cosmético, ornamental, forrajero, ceremonial y otros.

Marcela Quiroz Sodi, auxiliar técnico del Banco de Germoplasma, señaló que ese almacenaje cuenta con más de 600 muestras de 53 familias, 126 géneros y 212 especies y de manera similar se ha acopiado información etnobotánica de 61 plantas, además de que se han visitado 15 de los 18 municipios de la entidad.

“El Banco de Germoplasma tiene como principal estrategia la conservación ex situ (consistente en el mantenimiento de algunos componentes de la biodiversidad fuera de sus hábitats naturales) del material genético de origen vegetal nativo de Querétaro”, indicó la académica.

Es una forma relativamente simple de mantener los recursos fitogenéticos viables por largos periodos de tiempo y que sea útil para su aprovechamiento futuro en programas de investigación, reforestación o reintroducción, abundó.

Bajo este enfoque, Quiroz Sodi dijo que los recursos fitogenéticos son el conjunto de combinaciones de genes resultantes de la evolución de las especies, comprendiendo desde variedades silvestres con potencial de aprovechamiento, hasta mejoradas.

Como muestra de los beneficios que ofrece un Banco de Germoplasma están la conservación, valoración y protección de los recursos genéticos de una región; promoción y asignación de valor agregado a productos tradicionales y locales; ayudar a mejorar la producción y acercar a la capacitación en áreas nuevas.

Asimismo, impulsar la seguridad alimentaria; generar capacitaciones, nuevos productos y tecnologías; fomentar la inversión e investigación, así como promover y rescatar el uso de variedades criollas evitando la erosión energética.

El proceso de clasificación comienza con la selección de las especies de interés. Si se trata de especies silvestres se establece su localización; en seguida, se procede a la colecta según el tipo de semilla (en almacén o invernado) y el llenado de datos con información fundamental que incluye la colecta de un ejemplar del herbario o la toma de fotografías de respaldo.

A continuación se procede al procesamiento: limpieza, secado, siembre y resguardo según el tipo de material colectado, así como el registro en la base de datos del Banco; después se da paso al almacenaje de las semillas bajo refrigeración, supervisión de viabilidad y sanidad, regeneración en caso de ser necesario.

Como resultado de lo anterior, se da pie al uso, ya sea para investigación (germinación, viabilidad, contenido químico o patología) o bien a la siembra, reforestación, apoyo a productores y donación para proyectos.

Hasta el momento se ha trabajado con más de 35 estudiantes de programas educativos de nivel licenciatura y posgrado, se han elaborado manuales varietales y presentaciones en Congresos, y de igual manera se conservan accesiones de otros estados y colecciones de investigación, puso de manifiesto la académica.

En este proyecto participa la estudiante de la Licenciatura en Biología, Cecilia Cuéllar Hernández, mientras que el director del Proyecto es Luis Gerardo Hernández Sandoval, profesor investigador de la UAQ.

 

Comentarios

Comentarios