Hace 40 años, Querétaro se preparaba para recibir la Copa Mundial de Futbol de 1986, que México albergaría por segunda vez en su historia. El estadio Corregidora, inaugurado en 1985, sería testigo y debutante en la justa mundialista con el encuentro entre Uruguay y Alemania.
Un mes antes del arranque de “México 86”, el estado ya se preparaba con dispositivos de seguridad, vigilancia en los servicios y áreas de orientación para las personas que arribarían a la entidad, principalmente procedentes de España, Alemania, Escocia, Dinamarca y Uruguay, cuyas selecciones disputarían encuentros sobre el césped del coloso del Cimatario.
De acuerdo con medios locales de la época, consultados para esta nota periodística a través del Archivo Histórico del Estado de Querétaro, desde mayo se preparó una serie de espectáculos culturales organizados por la entonces Secretaría de Cultura y Bienestar Social.
El entonces titular de la dependencia, Juan Antonio Isla Estrada, informó que se presentarían funciones musicales de grupos provenientes de países como Cuba, Escocia, Inglaterra y España dentro del “Festival Toda la Música Junio 1986”.
Pese a la expectativa por la llegada de miles de turistas a la entidad, el propio Isla Estrada comentó que la administración estatal llevó a cabo una ardua labor para organizar los eventos paralelos al torneo futbolístico, que dejaría una importante derrama económica y promovería al estado a nivel nacional e internacional.
Entre los espectáculos culturales se prepararon conciertos de diversos géneros musicales con “grupos de gran calidad”, dirigidos tanto a turistas como a la población queretana.
En materia de seguridad, las corporaciones encargadas de la vigilancia durante el Mundial en Querétaro realizaron tres simulacros que tuvieron como resultado un “alto acoplamiento” entre todos los elementos participantes.
Entre las instituciones que participaron se encontraron la Policía Federal de Caminos, la Policía Judicial Federal, la Dirección Nacional de Seguridad, la Policía Judicial del Estado y Seguridad Pública.
Cabe mencionar que durante estos ejercicios preventivos se contemplaron todos los aspectos relacionados con la vigilancia y la seguridad, los cuales fueron aprobados de forma satisfactoria.
Por su parte, en el sector turístico, el presidente de la Asociación de Hoteles de Querétaro estimó que los hoteles alcanzarían una ocupación total, aunque únicamente durante la víspera y el día de los partidos.
De igual forma, el delegado en Querétaro de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Manuel Suárez Aguiar, advirtió que los hoteles y restaurantes que modificaran sus tarifas serían acreedores a multas de entre 200 mil y 800 mil pesos de la época.
Por otra parte, para aprovechar la presencia de corresponsales de todo el mundo, el Gobierno del Estado de Querétaro, encabezado entonces por Mariano Palacios Alcocer, invitó a los medios de comunicación a visitar la zona arqueológica de Ranas, en el municipio de San Joaquín.
Como parte de este recorrido, el Ejecutivo estatal organizó una comida en la cabecera municipal de San Joaquín, después de visitar “las ruinas prehistóricas más importantes del estado”.
En el plano nacional
A nivel nacional, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) ofreció una “cobertura fuera de serie” para los hogares de México y del extranjero, mediante un total de 392 enlaces televisivos simultáneos apoyados por el satélite Morelos I, según informó José Luis Almazán Ferrer, director de la Unidad de Comunicaciones del Mundial.
En el estadio Corregidora se instaló una antena parabólica de siete metros de altura, la cual transmitiría mediante tres estaciones de enlace y contaría con 192 canales de televisión y 16 de radio estereofónica.
Toda esta red de comunicación superaría incluso a la habilitada en España durante el Mundial de 1982, pues en México se ofrecieron más del doble de canales que en el país ibérico (82).
Tras años de espera, Alemania y Uruguay inauguraron el Corregidora
Después de años de espera, el 4 de junio la selección de Alemania se enfrentó a su similar de Uruguay para protagonizar el primer partido mundialista disputado en el estadio Corregidora.
Tras el debut en Querétaro, la afición queretana se reunió a celebrar en el Jardín Corregidora. En esta zona del primer cuadro de la ciudad, turistas y habitantes festejaron al mismo ritmo y treparon la estatua de Josefa Ortiz de Domínguez mientras coreaban repetidamente el nombre de México.
Aunque el encuentro entre la Alemania de Franz Beckenbauer y la selección uruguaya de Omar Borrás culminó en empate a uno, la afición queretana disfrutó a uno de los equipos finalistas.
En el estadio Azteca, ubicado a tres horas de Querétaro, la selección alemana se enfrentó a Argentina, duelo que perdió 3 a 2.
Con este resultado, las tierras mexicanas fueron testigos de la coronación de dos de los mejores jugadores de la historia: el brasileño Pelé, en 1970, y el argentino Maradona, 16 años después.







