Arde la tierra del huachicol: Salamanca

Las imágenes del despliegue militar sobre la comunidad de Santa Rosa de Lima (en el municipio de Villagrán, Guanajuato), que lleva el nombre del cartel liderado por El Marro, recuerdan a los operativos del Ejército y La Marina contra los grandes capos de la droga en México. Coches quemados, soldados en las calles, mansiones deshabitadas. FOTO: BETO ARIAS / CUARTOSCURO

COLUMNA PLAZA DE ARMAS

Arde la tierra del huachicol: Salamanca

Y no lo encuentran: Sabino

  • Refuerza AMLO cacería de El Marro
  • Guerra sucia contra Tania Palacios
  • Preocupados por alcalde borrachín
  • Marcos Aguilar brincará a  Morena

POR: SERGIO ARTURO VENEGAS RAMÍREZ

Las imágenes del despliegue militar sobre la comunidad de Santa Rosa de Lima (en el municipio de Villagrán, Guanajuato), que lleva el nombre del cartel liderado por El Marro, recuerdan a los operativos del Ejército y La Marina contra los grandes capos de la droga en México. Coches quemados, soldados en las calles, mansiones deshabitadas. FOTO: BETO ARIAS / CUARTOSCURO

Cacería.

José Antonio Yépez Ortiz, alias El Marro, ha logrado burlar dos operativos de las fuerzas federales que lo buscan hasta en los drenajes de Guanajuato, Michoacán y Querétaro.

El líder del cártel de Santa Rosa de Lima no era un objetivo prioritario ni en esta ni en la pasada administración, a pesar de que llevaba 10 años operando en la zona del triángulo rojo del huachicol en Guanajuato.

Es más, poco se habló de esa organización delictiva hasta que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador declaró la guerra contra el robo de combustible y tomó las instalaciones de la refinería de Salamanca, supuesto bastión de El MARRO.

A mediados de 2017, un funcionario del entonces Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), comentó a este armero que en el ámbito federal estaban preocupados por la fuerza que había tomado el grupo de Santa Rosa de Lima y que por esas fechas se había dado un rompimiento entre ese grupo y el cártel Jalisco Nueva Generación, que lidera Nemsio Oseguera Cervantes, alias El Mencho.

Que esa ruptura, me comentaba la fuente gubernamental, podría repercutir en la reoganización del mapa delictivo, de por sí afectado por la captura y posterior extradición de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Esa fue la primera vez que escuché el nombre del Cártel Santa Rosa de Lima. 2017.

Es decir, el gobierno de Enrique Peña Nieto sí tenía información del grupo criminal y de su líder, José Antonio Yépez. Pero no hicieron nada.

Ahora, con la cacería emprendida por AMLO, ha comenzado a fluir más datos de El Marro.

Una tarjeta de inteligencia a la que tuvo acceso PLAZA DE ARMAS, señala que desde hasta hace una década, El Marro se dedicaba al narcomenuedo en la capital de Querétaro, de donde es oriundo.

De hecho, fue detenido en 2008 por el delito de robo y delincuencia organizada, pero salió libre tras pagar una fianza.

Posteriormente se metió al tema del huachicol en Corregidora y la zona limítrofe del estado de Guanajuato.

Fue ahí donde se enganchó con la gente de Santa Rosa de Lima y sus asociados, los de Jalisco Nueva Generación.

A partir de entonces, Yépez Ortiz, quien según el parte informativo es un sujeto inteligente y con amplia capacidad de fuego, además de recursos económicos ilimitados, asumió el liderazgo del cártel Santa Rosa de Lima.

Tras el rompimiento con el grupo de Jalisco, El Marro graba un video difundido el año pasado en el que amenaza abiertamente al CJNG, que en Guanajuato es encabezado por Francisco Cerda Guillén, alias El Señor de la Silla.

La cacería emprendida por AMLO contra el CSRL le ha cortado el flujo de efectivo al grupo, con cuentas congeladas y los criminales desperdigados por Guanajuato, Michoacán y Querétaro.

Fuentes militares dijeron a este armero que se esperan otros operativos en los siguientes días y semanas.

Apenas el viernes por la noche, un grupo criminal irrumpió en un table dance de Salamanca, la zona de El Marro, y mató a 15 parroquianos.

La lucha entre los dos cárteles continúa a pesar de la presencia militar.

No es poca cosa lo que está en juego.

OÍDO EN EL 1810-

Lodo.

La guerra sucia en redes sociales pegó a la diputada local Tania Palacios Kuri, quien inmediatamente salió a dar la cara.

Desde aquí, nuestra solidaridad con la joven legisladora.

-¡PREEEPAREN!-

La caminera.

Preocupa en la Secretaría de Gobierno el actuar del alcalde borrachín de Colón, Alejandro Ochoa,  que lo mismo en horarios de trabajo que en sus ratos de ocio, agrede a periodistas y ciudadanos de a pie.

Me cuentan que varias veces le han pedido que modere su manera de beber. Es más, le han sugerido un par de tratamiento contra las adicciones.

Pero no hace caso y dice que tiene la bendición del gobernador Francisco Domínguez.

Y es que, dicen los enterados, sabe demasiado de los enjuagues del gobernador y su séquito en el tema de los terrenos cercanos al Aeropuerto, cuya venta tiene que pasar por las oficinas del edil.

¡Salud!

-¡AAAPUNTEN!-

Alerta.

La última encuesta en el escritorio de Francisco Domínguez muestra una constante en torno a la capital queretana: No levanta el alcalde Luis Bernardo Nava.

Y, por otro lado, el senador Mauricio Kuri está muy metido en la coordinación del PAN en el Senado y le queda poco tiempo para hacer presencia en el estado.

¿Habrá plan C?

-¡FUEGO!-

Transparente.

En la conferencia de prensa de ayer, el alcalde Marcos Aguilar Vega dejó entrever lo que es un secreto a voces:

Está muy cerca de Morena (o al menos de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero) y quiere buscar la gubernatura del estado bajo ese signo y para ella está sopesando cuándo abandonar el barco blanquiazul.

Por lo pronto, ya ha intentado algunos acercamientos con Gilberto Herrera.

Porca miseria.

Violencia de género. La diputada Tania Palacios Kuri acusó una campaña sucia en su contra. FOTO: REDES
Había una vez. Nuestro colaborador Raúl Mendoza envió este mensaje por el Día Internacional de la Mujer. FOTO: RAÚL MENDOZA

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