El Gobierno federal proyecta llegar a 6 mil Farmacias del Bienestar, vinculadas principalmente con Salud Casa por Casa, tras modificar el modelo inicial de módulos metálicos y abrir la posibilidad de recurrir a establecimientos privados para surtir medicamentos.
La Presidenta Claudia Sheinbaum informó que el próximo martes dará a conocer el avance, la ubicación y el funcionamiento de esos puntos de entrega, así como los resultados de las visitas médicas domiciliarias.
“El próximo martes 25 de agosto vamos a informar cómo van las farmacias que van a llegar a 6 mil Farmacias del Bienestar vinculadas con el programa principalmente de Salud Casa por Casa”, anunció la Mandataria en su conferencia mañanera.
“No les voy a dar más… que decirles que es un fortalecimiento de la atención primaria de la salud del IMSS-Bienestar, que lo vamos a informar el próximo martes, muy, muy, muy relevante”, complementó Claudia Sheinbaum.
Primeros cuestionamientos sanitarios
El programa comenzó en diciembre de 2025 con la promesa de instalar 500 Farmacias del Bienestar en el Estado de México y extenderlas a todo el País en marzo de este año.
Sin embargo, los primeros puntos no fueron farmacias convencionales, sino pequeños módulos metálicosinstalados en unidades de salud y Tiendas del Bienestar, que fueron cuestionados por su capacidad para conservar y surtir medicamentos.
Sheinbaum defendió entonces los carritos al asegurar que cumplían con las condiciones sanitariasrequeridas para la distribución de fármacos.
El esquema inicial ofrecía 22 medicamentos, principalmente para diabetes, hipertensión y dislipidemias, destinados a adultos mayores y personas con discapacidad atendidos por Salud Casa por Casa.
La expansión nacional no se concretó en la fecha anunciada por las autoridades sanitarias.
Giro hacia los dispensadores automatizados
En junio, el Gobierno modificó el modelo y planteó instalar dispensadores automatizados en zonas urbanas, además de analizar una red de farmacias privadas como último canal para surtir recetas cuando no hubiera disponibilidad en los puntos públicos.
La Mandataria informó entonces que las farmacias privadas podrían integrarse a una red con precios previamente acordados, aunque no precisó los establecimientos participantes ni los mecanismos de pago.






