El Departamento de Justicia de Estados Unidos reveló hoy el arresto de cuatro presuntos operadores del Cártel Jalisco Nueva Generación en República Checa, en una operación internacional que, según una acusación federal, buscaba adquirir armamento europeo de alto poder para enviarlo a México a cambio de fentanilo y metanfetamina.
La Fiscalía Federal para el Distrito Medio de Florida presentó cargos contra Edgar Alejandro López Velasco, Noé Díaz Jiménez, Leobardo Gaxiola López, alias “Bado”, y José Miguel Alvarado Morales por delitos relacionados con narcoterrorismo, narcotráfico y tráfico de armas.
“La acusación fue presentada en junio y hecha pública hoy. ‘Estas armas incluían diferentes tipos de ametralladoras europeas, lanzagranadas propulsados por cohete, lanzadores de morteros, así como la munición y artillería correspondientes. A cambio de las armas, los acusados pagaron con fentanilo y metanfetamina importados a Estados Unidos para su distribución’, señaló la Fiscalía.”
De acuerdo con la acusación, los cuatro habrían iniciado en febrero una negociación con un contacto cuyo origen no fue identificado para adquirir armas y posteriormente viajaron a República Checa en junio para concretar la operación. Las autoridades checas los detuvieron la noche del 11 de junio.
El arsenal negociado incluía distintos tipos de ametralladoras, lanzagranadas, morteros, municiones y otros pertrechos militares que, según los fiscales, serían trasladados a México y utilizados contra cárteles rivales, civiles, policías y militares.
El caso revela una presunta ruta internacional de intercambio de drogas por armamento: integrantes del CJNG habrían ofrecido fentanilo y metanfetamina destinados al mercado estadounidense como forma de pago para obtener armas europeas que serían utilizadas en México.
El viernes, Estados Unidos logró la extradición desde República Checa de López Velasco y Alvarado Morales. El primero es señalado como representative de un alto líder del CJNG, mientras que Alvarado Morales es identificado por las autoridades como “ahijado” de Audías Flores Silva, alias “El Jardinero”, detenido por México en abril.
Díaz Jiménez y Gaxiola López permanecen en República Checa mientras continúa su proceso de extradición.
Las autoridades estadounidenses agradecieron la cooperación de las autoridades checas y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Secretaría de Marina de México.
Narcolaboratorio en Zapopan
Los cargos no son idénticos para los cuatro acusados. La Fiscalía no imputó a Gaxiola López el delito de narcoterrorismo, aunque sí enfrenta otros cargos relacionados con la presunta operación de tráfico de armas y drogas.
El caso también quedó vinculado a una operación en México. Un día después de los arrestos en República Checa, el 12 de junio, autoridades mexicanas decomisaron en la zona de Zapopan, Jalisco, un presunto narcolaboratorio atribuido a Díaz Jiménez, donde se producían opioides sintéticos.
La acusación estadounidense no precisa si algún informante o agente de ese país participó directamente en los contactos para ofrecer las armas europeas a los representantes del CJNG.
Los fiscales señalaron, sin embargo, que el contacto con los presuntos integrantes del cártel se estableció a través de Gaxiola López, alias “Bado”.
La investigación involucró a la Administración para el Control de Drogas, el FBI, la Guardia Costera, Investigaciones de Seguridad Nacional y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, además de autoridades checas y mexicanas.
La INTERPOL y la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia también participaron en el proceso.
Reconfiguración del CJNG
El caso se desarrolla en medio de una reconfiguración del liderazgo del CJNG tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, y el arresto posterior de otros integrantes de alto nivel de la organización.
En julio, autoridades señalaron a Juan Carlos Valencia González, alias “El 03” o “El Pelón”, como uno de los principales líderes del grupo y Estados Unidos ofrece una recompensa de 25 millones de dólares por información que conduzca a su captura.
Los fiscales estadounidenses solicitaron además el decomiso de las ganancias derivadas de las actividades señaladas en la acusación.
Los cuatro acusados son considerados inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad ante un tribunal.







