Roberto Antonio Velázquez Nieto y Gabriela Cabrera Herbert
La imagen que difundió el lunes el presidente Donald Trump, en Truth Social, en la que Mexico aparece cubierto con elementos de la bandera de Estados Unidos junto con Canadá, Groenlandia, Islandia y varias islas del Caribe. Trump sueña como en el siglo XIX, que Mexico sea un protectorado.
El más claro como lo señala la mejor experta, la doctora Josefina Zoraida Vázquez en su libro “Mexico frente a Estados Unidos.”Después de tomar la ciudad de México en 1847, había un movimiento muy fuerte en Washington llamado “All of México”. El 4 de enero de 1848 el presidente James Polk, del vecino país del norte presentó la propuesta al Congreso de anexar toda la República Mexicana. Su negociador Nicholas Trist. Que se encontraba en Queretaro, capital de la República. Le informo que en Mexico había un partido anexionista dispuesto a entregar el país. El Congreso lo rechazó-no por respeto a Mexico, si no por racismo: decían que no sabrían que hacer con millones de mexicanos, indígenas, Católicos, que no hablaban inglés. Lamentablemente el 2 de febrero de 1848, se firmó el Tratado de Guadalupe Hidalgo. En la que perdimos más de la mitad del territorio entonces: Alta California, Nuevo México, Texas, de facto,( ya había sido Republica) partes de Arizona, Colorado, Nevada y Utah
Ratificado por Mexico en Querétaro, el 30 de mayo de 1848. fue una dolorosa pérdida la más grave en la historia de Mexico. Pero somos una República. Y no somos ni protectorado ni colonia.
Durante la siguiente década entre 1850 y 1860 las grandes potencias tuvieron mucho interés por Mexico.
Estamos en el mes de las fiestas patrias. Y el Gobernador de Queretaro Mauricio Kuri recibió en palacio de Gobierno a la excelentísima Embajadora del Reino Unido Gran Bretaña y Irlanda del Norte en Mexico Susannah Goshko, para fortalecer los vínculos entre la Unión Europea, el comercio, el turismo, cultura y sectores estratégicos como la energía y el agua. No es casualidad que en 1856, Gran Bretaña, el país más poderoso y su comercio, así, como la inversión directa de sus súbditos en el territorio nacional en particular la minería en Queretaro, en los municipios de Pinal de Amoles, San Joaquin y Cadereyta; eran superiores a los de cualquier otra nación.
Querétaro, encrucijada de la historia nacional, donde se gestó la independencia y se ratificó la República. Y el 15 de septiembre de 1856, se llevó a cabo un lobby, Gabriac; representante del gobierno francés en Mexico, visito a su colega inglés William Garrow, para decirle que en su concepto “los mexicanos son incapaces para gobernarse y tener un sistema estable, por lo cual los Estados Unidos inevitablemente se apoderarán de su territorio”
Ante este contexto y antes que finalizara el Congreso Constituyente de 1857, el queretaro Ezequiel Montes Ledesma asumió su nuevo cargo como Secretario de Relaciones Exteriores.
El nuevo embajador de los Estados Unidos de Norteamérica, John Forsyth, era partidario de la causa sureña y a la vez estaba imbuido del “Destino Manifestó.” Cómo Trump.
Entonces la propuesta de su gobierno era la anexion territorial, le oponía la de protectorado la cual le permitiría a su país disfrutar de los frutos de la anexion sin cargar con todas las responsabilidades y perjuicios. Como afirmaba Donathon Ollie, la idea de de Forsyth sobre la relación económica que debía establecerse entre Estados Unidos y Mexico correspondería, en términos actuales a la Dotrina Monroe y el imperialismo económico del presidente Donald Trump en el mundo. Ezequiel Montes rechazó todas la pretensiones del Gobierno del presidente Pierce y del embajador Forsyth en nuestro país. Y Mexico, es y sera Una nación soberana, libre y independiente.
El delirio protectoral de Washington es una vieja quimera que resurge, cada tanto, como un espejismo imperial en el desierto de sus propias frustraciones.
No cabe duda que las pretensiones del presidente Trump tan soñadoras como anacrónicas, de reducirá México a condición de protectorado, ofenden la historia y desconocen la soberanía.





