La misión para “Brand New Day” no era para nada sencilla. Su antecesora, “No Way Home”, llevó a las pantallas lo que durante muchos años los fans soñaban: Una película en la que los tres Spider-Man interactuaran. Por fin, un universo conectado creado prácticamente para el beneplácito de los fans. Que fuera mala o buena, al final resultó lo de menos. Ver a Tom Holland, Andrew Garfield y Tobey Maguire juntos valió la pena cada segundo; puro fan service. Pero ahora tocaba hacer una película de verdad, y Sony lo logró .
“Brand New Day” no solo marcó el “reinicio” del protagonista, sino que lo llevó de vuelta a sus orígenes para regalarnos al personaje que siempre quisimos ver. Aquí, Spider-Man es un héroe que ha experimentado la pérdida y la soledad, pero que nunca ha dejado de lado sus valores ni la bondad que siempre lo han caracterizado, pues sabe que su fuerza no radica en su traje, sino en su interior.
Es casi curioso cómo el Spider-Man más melancólico ofrece una de las películas más emocionantes del arácnido. Sus primeros minutos son simplemente maravillosos; es como hojear un cómic o volver a ver aquella noventera serie animada de televisión. Un verdadero deleite que solo es superado cuando la araña comparte pantalla con Punisher, Hulk y Jean Gray, quien, por cierto, representa la bienvenida oficial de los X-Men al Universo Cinematográfico de Marvel.
Una película que ningún fan de los superhéroes puede dejar pasar, en un género por demás saturado, pero que demuestra que todavía existe terreno para seguir contando buenas historias. “Brand New Day” consigue algo que parecía cada vez más complicado: recuperar la esencia del personaje sin depender únicamente de la nostalgia o de los grandes cameos.
Tom Holland seguramente se ganará, con el paso del tiempo, el reconocimiento que merece y, si dejamos de lado el poder de la nostalgia, quizá pronto podamos decir que es el mejor Spider-Man que ha llegado a la pantalla grande. La discusión apenas comienza.
Una recaudación de locura
Al día de hoy, “Brand New Day” ha recaudado más de 2 mil 39 millones a nivel mundial, lo que la sitúa como la octava película más taquillera de la historia. Solamente Avengers: Endgame e Infinity War tienen mayores números en cuanto a cine de superhéroes se refiere.







