STRIKE 1
Pasan los días y el debate sobre los lineamientos aplicables a la radio y la televisión parece haberse convertido en un verdadero acto de fe. De un lado están quienes aseguran que representan una amenaza contra la libertad de expresión y podrían convertirse en un instrumento para controlar contenidos; del otro, quienes los defienden a capa y espada argumentando que solamente buscan establecer reglas claras y evitar abusos. Lo curioso es que cada vez se discute menos el contenido de los lineamientos y mucho más quién gana la batalla política. La razón jurídica, los alcances reales de la regulación y sus consecuencias para medios y audiencias parecen haber pasado a segundo plano. Ese es precisamente el problema: cuando una discusión sobre libertades fundamentales se convierte en pleito entre partidos, dejamos de preguntar si la norma es buena o mala y comenzamos a preocuparnos únicamente por quién logró imponer su narrativa. Y ahí, generalmente, pierde el ciudadano.
BOLA 1
EL AGUACATE COMO MONEDA POLÍTICA
Donald Trump sabe dónde presionar y, sobre todo, cómo hacerlo. El aguacate mexicano es ahora una pieza más en ese tablero. Bajo un argumento difícil de rechazar, como garantizar la seguridad de los inspectores estadounidenses, Washington puede detener una industria multimillonaria y poner nerviosos a productores y autoridades mexicanas. La fórmula funciona: se identifica un punto vulnerable, se ejerce presión económica y México termina negociando desde la urgencia. El problema no es solamente el aguacate; mañana puede ser otro producto. Trump ha entendido que, en una relación tan desigual e interdependiente, cualquier frontera comercial puede convertirse rápidamente en una frontera política.
BOLA 2
AYOTZINAPA, OTRA VEZ
Casi doce años después, la detención de Ángel Aguirre inevitablemente despierta suspicacias. Puede existir sustento jurídico para procesarlo, pero en política los tiempos también hablan. Ayotzinapa sigue siendo una enorme deuda del Estado mexicano y, después de gobiernos que prometieron llegar a la verdad, los resultados continúan siendo insuficientes. Revivir ahora las responsabilidades de administraciones anteriores permite al oficialismo regresar la mirada hacia el pasado y repartir culpas. El riesgo es convertir la justicia en narrativa política: demostrar que “los otros” fueron responsables para explicar por qué los actuales tampoco pudieron resolverlo. Detener culpables importa; encontrar a los 43 y conocer toda la verdad importa mucho más.
BOLA 3
¿PRIMER DESTAPE?
Movimiento Ciudadano parece decidido a madrugar en Querétaro. La visita de Jorge Álvarez Máynez puede convertirse en algo más que un acto partidista: en la primera fotografía rumbo al 2027. Armando Rivera aparece naturalmente perfilado para buscar nuevamente la capital, mientras que la sorpresa estaría en Laura Ballesteros, diputada federal y nueva dirigente estatal, como posible carta para la gubernatura. ¿Será destape o simplemente organización partidista? En política, las fotografías, los tiempos y las señales rara vez son casualidad. Si así fuera, MC sería el primero en enseñar sus cartas en Querétaro, buscando posicionarse mientras PAN y Morena todavía administran sus propias disputas internas. La pregunta es qué opinan Paul Ospital y Paulina Aguado al respecto; saldrán en unidad, es una pregunta. Por cierto, ya está circulando la campaña de Armand Rivera; muy creativo su eslogan QUERÉTARO AL MANDO, la segunda temporada de ARMANDOLO JUNTOS.
STRIKE 2
QUERÉTARO TENDRÁ QUE ESPERAR
En Morena, los tiempos de Querétaro no se deciden en Querétaro. La definición de quienes encabezarán las candidaturas rumbo al 2027 forma parte de un rompecabezas nacional que incluye 17 gubernaturas, donde deberán acomodarse género, alianzas, grupos internos y competitividad electoral. En ese tablero, Querétaro no tiene precisamente el mayor peso político para la 4T y tendrá que esperar hasta que las piezas importantes encuentren su lugar. Por eso los aspirantes locales pueden moverse, aparecer en encuestas, colocar espectaculares o mandar señales, pero la fecha definitiva llegará desde el centro. Primero deberán cuadrar los estados estratégicos y después vendrán los demás. Así que quienes esperan pronto humo blanco en Querétaro tendrán paciencia: aquí el reloj político lo manejan desde la Ciudad de México.
STRIKE 3… PONCHADO
EN EL PAN, LA DECISIÓN SERÁ LOCAL
A diferencia de Morena, en el PAN los tiempos de Querétaro se decidirán en Querétaro. Aquí el juego pasa por el acomodo entre los grupos locales, la negociación interna y, sobre todo, por definir contra quién se competirá en 2027. Ese dato puede modificar por completo la decisión sobre quién encabezará la candidatura al gobierno estatal. Las encuestas serán una referencia importante, pero difícilmente serán el único criterio. Los llamados “cuatro fantásticos” tienen números competitivos y cualquiera de ellos podría ganar la elección, aunque algunos lo harían con mayor margen que otros. Por eso la decisión será más política que estadística: quién garantiza unidad, quién suma mejor a los demás grupos y quién resulta más conveniente frente al adversario que finalmente coloque Morena.







