- Vengo del pasado y le platico sobre las cantinas
- Hace 5 años el incidente de gobernadores en el Josecho
- Reconoce el nuevo Obispo a Querétaro como el referente
- Preside director de Derecho Comisión Electoral de UAQ

Foto: Jesús Ontiveros/Diario de Querétaro.
De memoria.
Si Baudelaire descubrió que el alma del vino cantaba en las botellas, Borges elogió la singular idea de inventar la alegría y pintores de todos los tiempos se han inspirado por y con la sangre de la tierra, es normal la tristeza de los parroquianos por el cierre de nuestras cantinas antiguas, como El Luchador, La Norteña y -por la quemazón- el magnífico restaurante bar La Bocha de Ricardo Brieño en el BBQ y Juan Caballero.
Y es que, a riesgo de malas interpretaciones, si más de 600 veces menciona la Biblia con sabias palabras la vid y el vino, acreditando la importancia del precioso líquido en la cultura judeo-cristiana, cómo no vamos nosotros -modestos peregrinos- a buscar el milagro de las bodas de Caná en el Bar Varela con el doctor Daniel, la Selva Taurina, El Faro, La Roca, el 201, la Casa Verde o La Carreta, por citar algunos rincones que han sobrevivido a la modernidad.
Mención especial al Robertos del inolvidable Roberto Quintanar que reiventó el cabrito y una especie de Cabaña de día en calles de Arteaga.
O Los Laureles de los Torres Landa y el Don Vito reubicado en Álamos, o entre los más recientes: La Nave del Olvido, en 5 de Mayo, en donde hasta tienen la hora de José José.
Y ni hablar de las cantinas bravas en donde pocos -como Héctor Sinecio- se atreven: El Puerto del Tigre (frente a la mismísima zona militar), El Monje de Rivera, que era el favorito del inolvidable cronista Andrés Garrido del Toral o El Barrio Alegre, frecuentado por El Mochaorejas.
Este columnista atesora encuentros memorables en esos templos a los que ya poco acude (no entremos en detalles) como aquella vez en que nos reunimos en el Rafaelos -bar de tres generaciones- de Avenida Universidad 192 con el pintor Santiago Carbonell, Roberto González, Javier Torres y otros parroquianos, para platicar del calendario de cantinas de Sergio Hernández Saucedo, entre copa y copa de Priorato, el favorito del pintor (antes de embotellar el suyo).
O aquella otra comida en Josecho con nuestro inolvidable poeta, el más grande que ha dado Querétaro, Francisco Cervantes Vidal que, provocado por un porto lamentó, él que antes tomaba café con coñac desde las diez de la madrugada, estar enfermo de estrago (ruina, daño, asolamiento, según la Real Academia) y ya no disfrutar del vino. “Ahora sólo puedo beber vodka, gin y güisqui” se quejó antes de decidirse por una margarita, que es algo así como tequila con refresco en una copa escarchada. Para señoritas, pues.
Por cierto, ahí, en esa tarde de 2004, ¡hace 22 años!, el fotógrafo Jesús Ontiveros le tomó a Cervantes con todo y su cayado la imagen que luego sirvió como referente para la escultura que está afuera del Museo de la Ciudad, en Guerrero 27 norte.
Cabe mencionar que Josecho es un referente queretano, no solamente por las reuniones de gobernadores que terminan con ajustes de cuentas (haya vino o no haya vino), sino de encuentros gratos. Y es que, bien decía Alberto Cortés, el vino puede sacar cosas que el hombre se calla, que deberían salir cuando el hombre bebe agua.
Y aquí la exclusiva: mi amigo el bigotón está readaptando, con su nieto Sebastián, la planta alta de la casona de Pasteur y Libertad, arriba de Chucho el Roto, para un bebedero de lujo que se llamará La Carambada y abrirá a principios del 2027, con una vista espectacular de nuestra Plaza de Armas, frente a la Casa de la Corregidora. Podría inaugurar con una comida de gobernadores.
Finalmente, déjeme recuperar el extraordinario poema del enorme argentino Jorge Luis Borges, sobre el vino.
“¿En qué reino, en qué siglo, bajo qué silenciosa conjunción de los astros, en qué secreto día que el mármol no ha salvado, surgió la valerosa y singular idea de inventar la alegría?
“Con otoños de oro la inventaron. El vino fluye rojo a lo largo de las generaciones como el río del tiempo y en el arduo camino nos prodiga su música, su fuego y sus leones.
“En la noche de júbilo o en la jornada adversa exalta la alegría o mitiga el espanto y el ditirambo nuevo que este día le canto. Otrora lo cantaron el árabe y el persa. Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia como si ésta ya fuera ceniza en la memoria”.
¡Salud!

Foto: Plaza de Armas.
-BLANCAS Y NEGRAS-
Josechazo.
Y, bueno, ayer precisamente se cumplieron cinco años del vergonzoso episodio boxístico protagonizado por el exgobernador José Calzada y el entonces mandatario Francisco Domínguez en presencia del electo Mauricio Kuri y los antecesores Mariano Palacios, Enrique Burgos y Paco Garrido, en la cava de Josecho. Inédito.
Testigos presenciales aseguran que Pepe agarró sentado a Pancho con un derechazo que lo tiró al suelo. A los agravios de seis años, supuestos y reales, como el cateo al rancho Cruz de Mayo, se añadía una discusión sobre el dinero que dejó Calzada en las arcas y que Domínguez negó haber encontrado. El asunto se resolvió por la vía del nocaut. Civilizadamente.
Ayer se declaró inamovible el H. Consejo Universitario de la UAQ y eligió como presidente de la Comisión Electoral al doctor Edgar Pérez, director de la Facultad de Derecho. El mes próximo se efectuará el proceso en donde la rectora Silvia Amaya Llano recorrerá las unidades académicas en busca de un segundo periodo al frente de la máxima casa de cultura.
Hasta el momento no se tiene seguridad de otra u otro aspirante, pero podría surgir un o una valiente luego de que la Comisión Electoral de a conocer la convocatoria con las bases y los tiempos del proceso. Ya no hay unanimidades.
Este jueves 24 se recordó a monseñor Salvador Septién Uribe a 140 años de su nacimiento, con una misa en la Parroquia de la Inmaculada Concepción de María. A don Salvador, que muchos queretanos reconocen como santo y cuya causa está en el Vaticano, se le atribuyen diversos milagros, entre ellos la capacidad de hacer fértiles a mujeres que no podían tener hijos, con solo tocarles el vientre.
Una verdadera bendición del oficio periodístico ha sido para este reportero entrevistar a los últimos cinco obispos de la Diócesis de Querétaro: Alfonso Toriz Cobián, Mario De Gasperín Gasperín, Faustino Armendáriz Jiménez, Fidencio López Plaza y al recién electo Víctor Alejandro Aguilar Ledesma que distinguió a PLAZA DE ARMAS con su primera exclusiva.
¡Gracias!

Foto: Fernando Venegas Ramírez
-LA FRASE DE LA SEMANA-
Bendición.
Querétaro es un oasis en seguridad y referente nacional de prosperidad, economía sólida, empleo y educación: Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, XI Obispo, en entrevista con El Periódico de Querétaro, publicada ayer y hoy
Bienvenido.
-JUGADA FINAL-
La Carambada.
A Josecho, el zar de la gastronomía, que inaugurará nuevo restaurante-bar el año próximo y está pensando invitar al gobernador y sus antecesores, un valiente ¡Jaque Mate!






