Tras cuestionar a la Presidenta Claudia Sheinbaum por haber absuelto a la Gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, el senador panista Ricardo Anaya exigió a la Fiscalía General de la República (FGR) que abra una investigación por posibles delitos contra la seguridad nacional.
En su mañanera, la Mandataria desestimó la situación por la que atraviesa su correligionaria, quien reconoció haber ofrecido aportar información en materia de seguridad estatal a cambio de inmunidad.
“Lo que ocurrió esta mañana en Palacio Nacional es tan grave como los audios mismos: la absolución de Marina del Pilar antes de que exista una sola investigación”, resumió Anaya.
Como coordinador de la bancada blanquiazul, exigió que la morenista solicite licencia de inmediato.
Postura de la bancada blanquiazul
“Puesto que nadie puede despachar como Gobernadora mientras negocia su libertad personal, y que la FGR abra una carpeta de investigación por posibles delitos contra la seguridad nacional”, señaló el senador.
En opinión del ex candidato presidencial, el que la Presidenta y el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana sostengan “que no se sabe con quién hablaba la Gobernadora y que no hay delito que perseguir es algo muy grave: Si no saben con quién hablaba, ¿cómo saben que no hay delito? Esa no es una conclusión jurídica; es una consigna política”.
“Los hechos no admiten interpretación. A la Gobernadora de Baja California, el Gobierno de Estados Unidos le retiró la visa hace más de un año. A ningún Gobernador le cancelan la visa por casualidad: es una señal inequívoca de que existe información que la compromete.
“Y en los audios se le escucha con claridad ofrecer entregar lo que ha escuchado en las mesas de seguridad, preguntar por posibles cargos y preocuparse por una extradición. Y si una Gobernadora en funciones negocia su situación personal con supuestos agentes extranjeros, ofreciendo información del Estado mexicano como moneda de cambio para librar su propia responsabilidad, eso no es cooperación institucional: es traición a la confianza pública”, concluyó Ricardo Anaya.






