Wilbert Torre

SERENDIPIA

Juegos de retórica

El presidente Peña comenzó a despedirse al entregar los sables de mando y armas de cargo a 148 nuevas guardiamarinas.

Rindió un breve homenaje a los marinos muertos en el sexenio y de acuerdo con la nota de El Heraldo de México, les dijo que el proceso de transición eficaz y ordenado que vive el país es muestra de la vitalidad y madurez de la democracia mexicana.

El de ayer es un buen ejemplo de cómo la retórica oficial, o partes sustantivas de ella, representa la gran batalla perdida de los últimos seis años. En temas urgentes como la corrupción, el combate al crimen organizado y la contención a la impunidad, el gobierno se ha encontrado con frecuencia con el muro de la realidad, que no en pocos asuntos ha terminado por exhibir medias verdades que no encuentran asidero en los hechos, como la relación del gobierno peñista con las Fuerzas Armadas.

Al asistir por última vez a una ceremonia de graduación de oficiales de la Marina, Peña expresó: “Mi más profundo agradecimiento a cada uno de ustedes, desde la tropa y marinería, hasta los altos mandos”, por su trabajo en estos años convulsos. Sin embargo, en sectores de las Fuerzas Armadas existe cierta molestia respecto a la retribución del gobierno peñista a sus miembros, después de que el último gran aumento salarial ocurrió en el gobierno de Felipe Calderón.

Al despuntar este año, el gobierno anunció, después de una gran expectativa y un largo desencanto de cinco años, un aumento salarial para la tropa y los oficiales, en el mes de febrero. La decisión, que para situarla en términos sencillos representaría un aumento de mil pesos mensuales para oficiales y tropa, tuvo un proceso que podríamos considerar muy en el estilo del actual gobierno. Los oficiales y la tropa esperaron el aumento salarial cada mes, sin que llegara a sus cuentas. Hasta que por fin el aumento llegó… hasta el 30 de junio, con carácter de retroactivo.

Como cantaba Juan Gabriel: ¿pero qué necesidad? ¿Para qué diferir una promesa y hacerla efectiva dos días antes de la elección? El secretario de Hacienda debe tener una explicación, no sé si lógica, pero sí necesaria.

Mientras el presidente saliente se despedía de los marinos, el presidente electo anunciaba que enviará dos paquetes de reformas al Congreso, en diciembre. López Obrador propondrá reformar el artículo 108 constitucional para que el presidente en funciones pueda ser juzgado por el delito de corrupción y confirmó que bajarán los sueldos de los altos funcionarios y aumentarán los salarios de los de abajo: maestros, enfermeras, médicos, policías y marinos.

Sol futurista y sombras del pasado, en juegos de retórica.

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